Dentro de la medicina nada es eterno porque todo se actualiza. No sólo se trata de los conocimientos de los doctores, sino también de las patologías. De hecho, a lo largo de la historia hay varios casos de enfermedades que han cambiado de nombre. Cada una tuvo sus propios motivos pero principalmente fue para mejorar la precisión diagnóstica o eliminar la carga negativa y discriminatoria asociada a términos antiguos.
El caso más reciente ocurrió apenas hace unos días porque después de 14 años de discusiones el Síndrome de Ovario Poliquístico dejó de existir. Ahora el término correcto es Síndrome de Ovario Metabólico Poliendocrino. La nueva nomenclatura refleja mejor las características del padecimiento y evita crear confusiones en las pacientes.
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Ejemplos de enfermedades que han cambiado de nombre
Con este pretexto, a continuación te compartimos una lista con algunas enfermedades que han cambiado de nombre y el motivo detrás de cada modificación.
De Viruela del Mono a MPOX
En noviembre de 2022 la Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó este nombre para evitar el uso de un lenguaje que había comenzado a percibirse como racista y estigmatizante.
El término original “viruela del mono” se originó en 1958 tras detectarse en simios de laboratorio, pero el cambio busca mitigar prejuicios, especialmente hacia personas de origen africano.
De mongolismo a Síndrome de Down
En 1965, la OMS formalizó el cambio tras una petición del delegado de Mongolia, adoptando el nombre del médico John Langdon Down, quien describió el cuadro clínico por primera vez. También se le conoce técnicamente como trisomía 21.
El término anterior era considerado ofensivo y peyorativo, además de inexacto.
De Síndrome de Ovario Poliquístico a Síndrome de Ovario Metabólico Poliendocrino
Como mencionamos al inicio, es el caso más reciente de las enfermedades que han cambiado de nombre. En mayo de 2026 un consenso global de expertos propuso el nombre de Síndrome de Ovario Metabólico Poliendocrino para mejorar la precisión diagnóstica y reducir la confusión en pacientes que presentan la patología sin tener quistes visibles.
En este caso, el nombre antiguo enfatizaba erróneamente los quistes ováricos, ignorando que se trata de un trastorno metabólico y endocrino multisistémico.
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De Lepra a Enfermedad de Hansen
El nombre actual honra al Dr. Gerhard Armauer Hansen, un médico noruego que identificó el bacilo causal (Mycobacterium leprae) en 1873.
Detrás de la notificación se buscó combatir el profundo estigma social y religioso que históricamente llevó a la segregación innecesaria de los pacientes en leprosarios.
De Retraso Mental a Discapacidad Intelectual
Las clasificaciones internacionales más recientes (CIE-11 y DSM-5) han optado por adoptar términos como “discapacidad intelectual” o “trastorno del desarrollo intelectual” para enfocarse en los apoyos que requiere la persona en lugar de solo en su coeficiente intelectual.
Sustituir un término que se había vuelto peyorativo y emotivo por uno que refleja mejor el funcionamiento adaptativo y social del individuo fue el principal motivo del cambio.
Proceso para cambiar el nombre oficial de una enfermedad
En todos los casos de enfermedades que han cambiado de nombre fue necesario seguir un extenso y estricto proceso ante la OMS.
- Revisión científica y discusión entre especialistas.
- Publicación de propuestas en revistas médicas y organismos internacionales.
- Evaluación de impacto clínico y social.
- Aprobación por instituciones oficiales como la OMS.
- Actualización en manuales médicos, sistemas hospitalarios y literatura científica.
El inconveniente es que incluso cuando el cambio es oficial, la adopción social puede tardar años. Muchos términos antiguos continúan utilizándose en medios de comunicación, conversaciones cotidianas e incluso entre profesionales de la salud.
El nombre de una enfermedad no es sólo una etiqueta médica porque también influye en la percepción pública, la respuesta social y la manera en que los pacientes viven su diagnóstico. Por eso, modificarlo implica equilibrar evidencia científica, sensibilidad social y consenso internacional.
