La embolia pulmonar se ha posicionado como una de las emergencias cardiovasculares más críticas de la práctica médica moderna. Tan sólo en la actualidad esta condición representa la tercera causa de mortalidad cardiovascular a nivel mundial, tan solo por detrás del infarto agudo de miocardio y el accidente cerebrovascular. Con esto se puede observar su impacto y relevancia.
Por otra parte, septiembre es conocido como el Mes Mundial de la Salud Cardiovascular y uno de los objetivos es generar conciencia entre la población. Para promover acciones de cambio es importante empezar con brindar información verídica.
Con lo anterior en mente, el Dr. Guillermo Cueto Robledo, quien es cardio-neumólogo y responsable del Servicio de Urgencias Cardio-Neumológicas en el Hospital General de México, compartió los aspectos generales acerca de este padecimiento.
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¿Qué es la embolia pulmonar?
La embolia pulmonar es una patología en donde un trombo que se forma en las piernas se desprende y viaja a la circulación pulmonar. Al obstruir la circulación pulmonar genera un incremento de presión pulmonar que se traduce en una disfunción del ventrículo derecho y este a su vez puede generar disfunción del ventrículo izquierdo, provocando hipertensión y muerte.
A nivel mundial, entre el 40 y 50% de los pacientes con trombosis venosa profunda no tratada desarrollan una embolia pulmonar. Además se trata de la tercera causa principal de muerte cardiovascular y una de las principales causas de muerte prevenible en los hospitales.
¿Cuáles son sus factores de riesgo?
Los factores de riesgo asociados a la embolia pulmonar son múltiples. A mayor número de factores como un reposo permanente, mayor el riesgo de trombosis venosa profunda, y por ende, riesgo de embolia pulmonar. Los principales factores son los quirúrgicos, sobre todo las cirugías ortopédicas o generales. En mujeres el uso de anticonceptivos es algo común.
¿Cuáles son los síntomas de la embolia pulmonar?
Los síntomas más comunes incluyen dificultad para respirar repentinamente, dolor en el pecho que puede empeorar al respirar profundamente, mareo, frecuencia cardíaca acelerada y, en algunos casos, tos con sangre.
Hoy en día, una embolia pulmonar no significa una sentencia de muerte: identificarla a tiempo y contar con alternativas terapéuticas avanzadas puede marcar la diferencia entre una emergencia fatal y una oportunidad de salvar una vida.
¿Qué tratamientos innovadores existen para la embolia pulmonar?
Los avances tecnológicos y científicos han permitido desarrollar tratamientos como la trombectomía mecánica pulmonar, que elimina los trombos directamente de las arterias pulmonares sin necesidad de alternativas farmacológicas como los trombolíticos.
La trombectomía mecánica pulmonar es un tratamiento innovador de mínima invasión diseñado para extraer grandes trombos de vasos sanguíneos grandes en una sola intervención de manera más rápida y segura para los pacientes.
A través de un catéter introducido por una vena, este sistema llega hasta el sitio de la obstrucción y permite extraer mecánicamente el trombo, ayudando a restablecer el flujo sanguíneo hacia los pulmones y a reducir la carga sobre el corazón, sin necesidad de administrar medicamentos trombolíticos como parte del procedimiento.
Este procedimiento reduce la posibilidad de complicaciones a largo plazo y mejora significativamente la calidad de vida de los pacientes.
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¿Cuáles son los beneficios de la trombectomía mecánica pulmonar?
A diferencia de otros métodos, la trombectomía pulmonar presenta un menor riesgo de hemorragia, lo que la convierte en una alternativa más segura. Al remover el trombo, no solo se favorece el regreso temprano a las actividades diarias, sino que también se reduce significativamente la posibilidad de insuficiencia respiratoria, daño pulmonar y muerte.
Aunque se trata de una emergencia potencialmente mortal, hoy existen alternativas terapéuticas que permiten atenderla de manera cada vez más eficaz en pacientes seleccionados. Identificarla a tiempo, evaluar su gravedad y actuar con rapidez puede marcar la diferencia y convertir una emergencia cardiovascular en una oportunidad para salvar una vida.
