Con más de tres décadas de trayectoria, la Casa de la Amistad es una Institución de Asistencia Privada enfocada en la atención del cáncer infantil en México. Su trabajo es fundamental porque se enfoca en la primera causa de mortalidad por enfermedad en niñas y niños de entre 5 y 14 años en nuestro país.
Al mismo tiempo, se destaca porque ofrece apoyo integral a los pacientes y a sus familiares. Por lo tanto, no sólo se trata de brindar atención especializada y medicamentos, sino también hospedaje y alimentación, además de acompañamiento emocional durante y después de los tratamientos.
Con lo anterior en mente, en Saludiario tuvimos la oportunidad de entrevistar a Lorenza Mariscal, quien es Presidenta del Patronato de la Casa de la Amistad, para conocer más acerca del trabajo que realiza y el impacto que tiene en los pacientes.
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¿El cáncer infantil es un problema de salud pública en México?
El cáncer infantil es un problema de salud pública no solamente por el número de casos, sino por el impacto que tiene en la vida de las niñas, niños y jóvenes. En México se diagnostican alrededor de 7,000 nuevos casos cada año, y estamos hablando de una enfermedad en la que la oportunidad con la que se detecta y se inicia el tratamiento puede cambiar por completo el pronóstico de un paciente.
Además, existe una brecha de supervivencia que debemos atender. De acuerdo con datos de CENSIA, la sobrevida de niñas, niños y jóvenes con cáncer en México es de alrededor del 57%, mientras que en otros países puede alcanzar niveles cercanos al 90%. Esto nos demuestra que no estamos únicamente frente a un desafío médico, sino también frente a un reto de acceso y equidad en salud.
En Casa de la Amistad vemos todos los días que el lugar donde nace un niño, la situación económica de su familia o la distancia que lo separa de un hospital especializado no deberían determinar sus posibilidades de sobrevivir. Por eso trabajamos para contribuir a cerrar esas brechas y para que cada paciente tenga acceso oportuno a la atención y pueda completar su tratamiento.
¿Cuál considera que es hoy el principal obstáculo para que un niño con cáncer en México pueda sobrevivir a la enfermedad?
Más que un solo obstáculo, hablaría de una cadena de barreras que puede comenzar desde antes del diagnóstico. Necesitamos detectar oportunamente los signos y síntomas, lograr una referencia rápida a los servicios especializados, iniciar el tratamiento a tiempo y garantizar que este pueda continuar sin interrupciones.
La evidencia de la Secretaría de Salud señala algunos de los principales factores que afectan la oportunidad de supervivencia de un paciente; por ejemplo, el diagnóstico tardío o impreciso, el acceso insuficiente al tratamiento y el abandono del mismo. En Casa de la Amistad estructuramos nuestro trabajo alrededor de cuatro líneas que responden a este problema:
- Detección oportuna.
- Atención temprana.
- Tratamiento adecuado.
- Fidelidad al proceso.
Para una familia en situación vulnerable, el cáncer implica mucho más que pagar un medicamento. Puede significar trasladarse durante horas para llegar al hospital, encontrar dónde dormir, tener recursos para alimentarse durante meses o años y poder mantener a la familia mientras uno de los padres deja de trabajar para cuidar a su hijo.
Por eso nuestro objetivo es eliminar todas esas barreras alrededor del proceso. No basta con que exista una terapia efectiva; tenemos que conseguir que el niño pueda acceder a ella a tiempo y completarla, ahí es donde podemos hacer una diferencia real en la supervivencia.
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¿Cuándo y por qué surgió la Casa de la Amistad?
Casa de la Amistad nació en 1990 a partir de la visión de nuestra fundadora Amalia García Moreno, y de la convicción de que las niñas y niños con cáncer, particularmente aquellos provenientes de familias de escasos recursos, necesitaban mucho más que atención hospitalaria.
Lo que comenzó como un sueño y un albergue se ha transformado, después de 36 años, en una institución con impacto nacional. La esencia, sin embargo, sigue siendo la misma: acompañar, cuidar y dar esperanza a las familias durante todo el camino de la enfermedad.
Con los años entendimos que para contribuir realmente a la supervivencia teníamos que construir un modelo integral. Hoy no solamente ofrecemos alojamiento; apoyamos con medicamentos, estudios especializados, alimentación, traslados, educación y acompañamiento psicológico y social, trabajando de la mano con una red de 30 hospitales en el país y aliados estratégicos, logrando fortalecer el ecosistema de apoyo.
¿A cuántos niños ayuda la Casa de la Amistad en la actualidad y qué repercusiones tiene en su supervivencia?
Casa de la Amistad apoya aproximadamente al 50% de las niñas, niños y jóvenes atendidos por el Sector Salud en materia de cáncer infantil. Durante 2025 brindamos 722 nuevos tratamientos oncológicos, surtimos 8,109 recetas y otorgamos 2,542 apoyos especiales.
Pero para nosotros el impacto no se mide solamente en medicamentos. Nuestro modelo es integral porque entendemos que un niño necesita condiciones que le permitan mantenerse en tratamiento. Durante 2025 nuestro albergue brindó más de 36,000 estancias, con una ocupación del 92%, además de alimentación, traslados hospitalarios y acompañamiento. Nuestro programa educativo Aula de Paz benefició también a más de 600 usuarios, para que pudieran continuar con su desarrollo académico.
El propósito del acompañamiento es reducir las barreras que pueden provocar una interrupción o abandono del tratamiento. Sabemos que iniciar oportunamente con el proceso, recibir el esquema adecuado y mantener la constancia son factores fundamentales para mejorar las posibilidades de recuperación.
Nuestra misión es contribuir a elevar el índice de sobrevida de niñas, niños y jóvenes de escasos recursos con cáncer en México, fomentando el apego al tratamiento a través de un modelo completo que brinde seguimiento y apoyo desde distintos enfoques.
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¿Qué debería cambiar en México para aumentar la supervivencia del cáncer infantil?
Tenemos que trabajar simultáneamente en varios frentes:
El primero es la detección oportuna. Reconocer los signos y canalizar rápidamente a un paciente puede hacer una enorme diferencia. CENSIA ha señalado la necesidad de fortalecer la capacitación del personal de salud para identificar casos sospechosos y referirlos oportunamente.
El segundo es garantizar acceso oportuno y continuo al tratamiento, independientemente del estado en el que viva el paciente o de la capacidad económica de su familia. Necesitamos medicamentos de calidad, estudios y atención especializada disponibles de manera consistente.
Y el tercero es entender que el cáncer infantil requiere un ecosistema de atención. Gobierno, hospitales, médicos, organizaciones de la sociedad civil, iniciativa privada, academia, organismos internacionales y familias tenemos que trabajar de manera coordinada. Casa de la Amistad trabaja con una red de 30 hospitales en el país y mantiene alianzas estratégicas, entre ellas el programa MÁS con St. Jude Children’s Research Hospital, orientado a contribuir a elevar los índices de supervivencia.
México tiene el conocimiento y las instituciones para cerrar la brecha de supervivencia. El reto es lograr que esas capacidades lleguen a todos los niños de manera oportuna y equitativa.
¿Algo más que quiera agregar?
En Casa de la Amistad estamos convencidos de que hablar de cáncer, es hablar de vida. Detrás de cada cifra hay una niña, un niño o un joven que quiere regresar a la escuela, jugar, estar con sus hermanos, cumplir años y construir un proyecto de vida. Por eso cada tratamiento, cada medicamento, cada estudio y cada noche de alojamiento representan mucho más que un servicio, representan una oportunidad para que esa historia continúe. Esa es la razón por la que complementamos la atención médica con educación, alimentación, alojamiento y acompañamiento psicológico y social.
Después de 36 años, nuestra visión hacia 2030 es seguir fortaleciendo nuestro impacto, responder cada vez mejor a las necesidades de las distintas regiones del país y asegurar un acompañamiento integral durante todo el recorrido, para que ningún niño en México tenga menos posibilidades de sobrevivir al cáncer por la situación económica de su familia.
Por eso, invitamos a las personas, empresas e instituciones a conocer Casa de la Amistad y las distintas formas en las que pueden sumarse a nuestra causa. Cada aportación nos ayuda a seguir brindando tratamientos, medicamentos y acompañamiento integral sin costo a niñas, niños y jóvenes con cáncer en situación de vulnerabilidad.
