No es un secreto que la obesidad representa uno de los mayores problemas de salud pública a nivel mundial. Su impacto va más allá del aspecto físico de las personas porque además tiene relación con su bienestar emocional. Las personas con esta condición muchas veces son víctimas de burlas y prejuicios por parte de los demás.
Con esto en mente, la farmacéutica Eli Lilly lanzó la campaña de comunicación El Peso del Estigma. Toda la información acerca del proyecto la puedes encontrar en nuestra nota. Y para complementar la información, en Saludiario tuvimos la oportunidad de entrevistar a Rubén Ortiz Vázquez, quien es Director de Asuntos Públicos y Corporativos de la compañía.
El Peso del Estigma, nueva campaña contra la obesidad en México
¿En qué consiste la nueva campaña de Eli Lilly para acabar con los estigmas alrededor de la obesidad?
Es una campaña sin fines comerciales llamada El Peso del Estigma y lo que busca es generar conciencia en la población a través de la comunicación. Es importante hacer énfasis en que el 75% de la población adulta de nuestro país vive con sobrepeso u obesidad y lo que queremos transmitir es que existen tratamientos y alternativas para su condición.
Lo que queremos es activar la conversación entre pacientes y médicos para que entre ambos puedan elegir la mejor alternativa para cambiar hábitos y generar cambios que tengan un impacto en la calidad de vida.
Por otra parte, en términos generales y para el resto de la población, nuestro objetivo es terminar con malas prácticas como las burlas y el uso de lenguaje ofensivo e incorrecto contra las personas con obesidad y sobrepeso. Las palabras e imágenes, sin importar el contexto, también lastiman.
Además es importante hacer énfasis en que la obesidad no es un tema de imagen sino que realmente se trata de una enfermedad…
Así es, la obesidad es una enfermedad que tiene relación con el desarrollo de más de 200 patologías diferentes. Aunque un error que se comete con frecuencia es pensar que bajar de peso sólo se consigue con comer menos o hacer ejercicio. En realidad es un problema muy complejo que requiere diversas acciones que se deben llevar a cabo de forma simultánea.
En cualquier caso, la parte más importante es que hoy existen tratamientos para bajar de peso pero el primer paso siempre es acudir con un médico para recibir un diagnóstico personalizado. No existen remedios mágicos ni fórmulas que se puedan aplicar a todos por igual porque cada paciente tiene características propias.
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Y en este caso, ¿qué papel desempeñan los médicos, nutriólogos y demás profesionales de la salud para el correcto abordaje y tratamiento de la obesidad?
Son un pilar clave y son un elemento central de nuestra nueva campaña. Algo que nos interesa impulsar no sólo es la prevención sino ofrecer tratos dignos y centrados en el paciente y no en la enfermedad.
Las personas con obesidad tienen el mismo derecho a recibir opciones de tratamientos terapéuticos que los pacientes con cáncer, diabetes o cualquier otra enfermedad.
Y con respecto a Eli Lilly, ¿qué otras actividades para combatir la obesidad además de esta campaña?
Una actividad que llevamos a cabo durante todo el año es la educación médica continua. De forma permanente hacemos grandes inversiones para actualizar los conocimientos de los profesionales de la salud porque en el campo de la salud siempre aparecen novedades y la capacitación jamás se termina.
Además también hacemos grandes inversiones en Investigación y Desarrollo (I&D) para desarrollar nuevos tratamientos opciones que permitan hacer frente a una amplia gama de enfermedades.
También tenemos programas de Responsabilidad Social en los cuales hemos invertido 4 millones de dólares para poder tratar y diagnosticar la diabetes gestacional. Además tenemos convenios con diversas asociaciones y fundaciones con el objetivo de tener un mayor alcance y tener un mayor impacto en la salud pública y privada.
¿Qué papel tienen las redes sociales, para bien y para mal, en temas como la obesidad?
Las redes sociales son un medio bastante poderoso que nos ayuda a tener un mayor alcance en campañas como la que acabamos de presentar. Al mismo tiempo, la falta de regulación genera que personas que no son médicos ni nutriólogos publiquen contenido erróneo acerca de dietas y hábitos alimenticios. Lo más grave es que hay quienes creen todo lo que encuentran en internet y eso pone en riesgo su bienestar físico y emocional.
