A pesar de que la Covid-19 se ha convertido en el tema más mencionado durante el presente año, todavía son muchos los aspectos e implicaciones que se desconocen. Inclusive su origen se mantiene como un misterio porque no se ha comprobado con certeza la manera en que llegó al humano. Por lo mismo, son necesarias todas las investigaciones que ayuden a proporcionar más información sobre la enfermedad.

En ese sentido, otro aspecto que permanece pendiente es el referente a su forma de contagio. Conforme ha transcurrido el tiempo se han identificado nuevas vías que muestran lo sencillo que es infectarse. Al inicio de la pandemia se mencionó que era por contacto directo, lo que provocó que se recomendara evitar los saludos de mano. Pero aunque la indicación continúa, ahora se sabe que no es la única vía que tiene.

A partir de los trabajos realizados se ha identificado que el virus SARS-CoV-2 también es capaz de permanecer activo en el aire. De hecho, no sólo al estornudar y toser sino también al hablar se expulsan unas microgotas que contienen al patógeno y se generan aerosoles que pueden derivar en contagios.

Ahora bien, otra duda que todavía no ha podido ser respondida en su totalidad es la relacionada con los síntomas que ocasiona la infección. Desde un inicio se ha detectado que los principales son fiebre, tos seca y cansancio. Se trata de las primeras manifestaciones que desarrollan los pacientes y en algunas ocasiones desaparecen después de unos días.

Aumenta la lista de síntomas provocados por la enfermedad

Aunque con el pasar del tiempo se han identificado más síntomas que han ayudado a comprender de mejor forma el impacto de esta cepa de coronavirus. Mientras algunos se repiten en la mayoría de los casos, otros sólo se presentan en algunos pacientes. Aunque al final todos inciden en la calidad de vida.

Dentro de la extensa lista se molestias ahora se agrega una nueva. En este caso, el Hospital Sirio-Libanés de Brasil realizó un estudio en 40 pacientes infectados que se encontraban intubados en un estado avanzado de la enfermedad. Lo que se identificó es que la mayoría presentó una notoria pérdida muscular que en ocasiones llegó hasta al dos por ciento por día.

El fenómeno también conocido como sarcopenia o envejecimiento acelerado suele ocurrir en ancianos; sin embargo, cuando se trata de casos Covid-19 no hay distinción y afecta inclusive a adultos jóvenes.

A decir de los encargados del trabajo, un caso grave de Covid-19 tiene una pérdida muscular en dos días lo que una persona de 60 años en dos años.

Por lo mencionado, se suma a la lista de síntomas ocasionados por esta nueva enfermedad, aunque hasta el momento sólo se ha detectado en casos graves que permanecen internados en las Unidades de Cuidados Intensivos.