Especialistas presentan dieta planetaria, ideal para la ecología y el bienestar físico

Entre los puntos más importantes de la dieta planetaria, está un mayor consumo de legumbres, frutas, verduras y una menor ingesta de carne y azúcares

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La nutrición es, en México y el mundo, una gran preocupación para el sector salud. En cada país hay barreras y obstáculos a superar. Incluso, parecería que se trata de un problema sin una solución ideal. En especial, porque hay implicaciones económicas y ecológicas involucradas con la nutrición. Pero la ‘dieta planetaria’ podría ser el cambio de paradigma que se estaba buscando.

Esta dieta planetaria fue diseñada por un grupo de 37 especialistas de 16 países. Estos expertos forman parte de una comisión creada por la revista The Lancet. Sus hallazgos fueron publicados por este medio. ¿Qué tiene de especial este plan de nutrición? De acuerdo con Tim Lang, coautor de la investigación, permitiría que tanto el planeta Tierra como la humanidad gocen de mejor salud.

Cómo producimos y consumimos nuestra comida determina la salud de la gente y del planeta. Pero la forma en que lo hacemos hoy en día es completamente errónea. [Será imposible alimentar a una población de 10 mil millones para 2050 sin transformar nuestros hábitos]. Tenemos que impulsar un enfoque significativo. Hay que cambiar el sistema global de nutrición en una escala que jamás se ha visto en nuestra historia. [Es ahí donde entra la dieta planetaria que diseñamos].

Una dieta planetaria par el futuro de la humanidad

El proyecto de 3 años presume haber alcanzado un perfecto balance entre ingesta calórica y beneficios de los macronutrientes. La dieta planetaria contempla un consumo perfecto de 2500 kilocalorías diarias. Para ello, contempla una gran variedad de alimentos, principalmente semillas, aceites vegetales y lácteos. Sin embargo, también contempla carnes, grasas y azúcares.

Pero la distribución en el consumo se transforma radicalmente. La dieta planetaria afirma que carnes rojas y azúcares deberían recortarse en 50 por ciento. Por otro lado, nueces, frutas, verduras y legumbres tienen que duplicar su consumo. Dichos cambios podrían ser muy radicales para ciertas áreas del globo. Por ejemplo, Norteamérica consume 6.5 veces la recomendación de carne roja. A la vez, África Sub-sahariana ingiere 7.5 veces el volumen de papa ideal.

Los investigadores desean que esta dieta planetaria sea adoptada por todo el mundo. Sin embargo, reconocen que se trata de una meta en extremo ambiciosa. No solo por las costumbres nutricionales que existen en cada país. También, por la significativa inequidad en el acceso a los alimentos. Sin embargo, apuntan que se debería intentar llegar al punto más cercano posible.