Desde que comienza la formación de cualquier doctor existe un tema del que siempre se habla y es el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM). Aunque no es una obligación presentarlo cada año hay miles de aspirantes que se registran porque desean convertirse en especialistas. Si se trata de tu caso sabes que existe una amplia gama de cursos disponibles para ayudarte a superar la prueba. Pero en el fondo toda la información que necesitas la tienen a un clic de distancia y son las Guías de Práctica Clínica (GPC).

En ese sentido, un problema de estudio es que siempre debes de planificar con la suficiente anticipación tu manera de estudiar. Es demasiada información la que debes conocer y comprender que no puedes dejar para el último tu repaso. Mientras que si realmente destinas varios meses para analizar y revisar cada caso entonces tus probabilidades de éxito serán mayores.

En ese sentido, uno de los objetivos de las Guías de Práctica Clínica es ayudar a mejorar la calidad de las decisiones dentro del consultorio. Al contener recomendaciones explícitas son un instrumento que facilita la atención al paciente. Por lo tanto ni siquiera es necesario que tengas en mente presentar al ENARM sino que deben ser documentos que consultes de manera periódica para mejorar tu servicio.

Además de ser el principal apoyo de los médicos, su importancia radica en que también funcionan como defensa contra posibles demandas por negligencia. Si actúas conforme a lo indicado en los documentos vas a mantenerte protegido.

Toda la información que un médico debe conocer

Un aspecto que se debe tener en cuenta es que son demasiadas. Si tienes curiosidad acerca de toda la información que necesitas conocer entonces debes saber que actualmente existen 818 Guías de Práctica Clínica. Además se caracterizan porque cada cierto tiempo son actualizadas con la evidencia científica más reciente. De hecho existen diez que han sido de las más recientes en ser modificadas.

  • Prevención, diagnóstico, tratamiento y referencia de la paciente con amenaza de aborto en el primer y segundo nivel de atención.
  • Prevención, diagnóstico y tratamiento de la influenza estacional.
  • Prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad tromboembólica venosa en la paciente. obstétrica.
  • Diagnóstico y tratamiento de las crisis hipertensivas en adultos en los tres niveles de atención.
  • Guía para el cuidado crítico de pacientes adultos graves con coronavirus (COVID-19) en las Américas.
  • Prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación del pie diabético.
  • Prevención, diagnóstico y tratamiento de diarrea aguda en el paciente adulto en primer nivel de atención.
  • Diagnóstico y tratamiento de miastenia gravis.
  • Tratamiento del asma en edad pediátrica.
  • Detección, referencia oportuna y pautas de alta hospitalaria del recién nacido de término.

¿Dónde se encuentran disponibles?

Como te mencionamos al inicio, todas las Guías de Práctica Clínica se encuentran disponibles en internet y en cualquier momento las puedes consultar. Lo único que necesitas es revisar el catálogo maestro disponible en el sitio oficial del Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC).

Tampoco se puede pasar por alto que otro de su objetivos es estandarizar la atención médica. Con esto se busca que todos los pacientes sean atendidos de la misma forma, sin importar el nombre del médico o de la institución que se trate.

¿Y tú ya has revisado todas las que se encuentran disponibles?