Estudio confirma importancia del entorno familiar en el control de la psicosis

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Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) colocan a la psicosis como una condición patológica que daña gravemente la salud mental de poco más de 21 millones de personas alrededor del mundo¹. Una cifra que si se contrasta con la población global estimada al año 2017 (es decir, 7 mil 300 millones de habitantes) este cuadro representa menos del uno por ciento de la población total en el globo terráqueo.

Sin embargo y a pesar de su baja incidencia en relación con la población a escala mundial, un equipo de investigadores del Departamento de Psicología Clínica y de la Salud de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB), una de las instituciones académicas más destacadas que prevalecen en Cataluña, realizó un trabajo de investigación titulado: Relatives’ expressed emotion, distress and attributions in clinical high-risk and recent onset of psychosis

Derivado de lo anterior, el estudio publicado en el Psychiatry Research, reforzó la importancia que tiene el entorno emocional y familiar en la contención de la psicosis en el paciente. Una condición que se caracterizan por la presencia de anomalías en el

  • Pensamiento;
  • Sentidos;
  • Emociones;
  • Lenguaje;
  • La percepción del yo; y,
  • La conducta.

Los hallazgos resaltan la necesidad de enfocarse en intervenciones familiares tempranas que brinden información adecuada y apoyo psicológico de acuerdo con la etapa de la enfermedad, para ayudar a los familiares a mejorar su comprensión del trastorno, manejar pensamientos y emociones difíciles, reducir evaluaciones negativas y prevenir el exceso de EE. el proceso psicótico.

Dra. Tecelli Domínguez-Martínez
Una de las principales responsables del trabajo de investigación

 


¹ La Organización Mundial de la salud establece la categoría Esquizofrenia y otras psicosis, cuyo balance al mes de abril de 2017 permite identificar que es un trastorno mental que afecta a 21 millones de personas a escala global.

Cfr. OMS. (2017). Trastornos mentales.

Imagen: Bigstock