Fibromialgia en México: 80% de casos son mujeres mayores de 30 años

Una de las mayores dificultades de la fibromialgia en México es que no se puede detectar a través de estudios de laboratorio o radiología.

  • Es una enfermedad reumatológica que se manifiesta con dolor generalizado, sensación de ardor en la piel, fatiga crónica, dificultad para dormir y problemas de concentración.
  • Una de las dificultades para diagnosticarla es que no se puede detectar a través de estudios de laboratorio o radiología.
  • Los pacientes con fibromialgia deben ser atendidos por un especialista en reumatología.

La lista de enfermedades y padecimientos es infinita y de forma periódica se identifican nuevos. Pero mientras algunos son conocidos por la mayoría también hay otros de los que se habla poco. En este segundo rubro se encuentra la fibromialgia en México porque a la fecha la mayoría desconoce en qué consiste y sus principales señales de alerta.

Panorama general

Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) refieren que dos por ciento de la población y cuatro por ciento de pacientes hospitalizados por diversas causas padecen fibromialgia. Se trata de una enfermedad reumatológica que se manifiesta con dolor generalizado, sensación de ardor en la piel, fatiga crónica, dificultad para dormir y problemas de concentración.

Con lo anterior en mente, cada 12 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Fibromialgia. Al respecto, la especialista adscrita a la Subdirección de Consulta Externa General del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, Danelia Mendieta Cabrera, señaló que entre 80 y 90 por ciento de los casos se presenta en mujeres de 30 a 50 años.

Agregó que esta enfermedad es más discapacitante que la artritis reumatoide, los padecimientos cardíacos y la depresión. Todo es debido a la afectación física y del entorno social y familiar de quien la padece al no poder trabajar ni realizar actividades cotidianas a causa del dolor.

“Los pacientes dicen que el malestar tiende a viajar, que no permanece en un solo lugar, a diferencia de la artritis, donde hay dolor en articulaciones, porque están inflamadas y deformadas”.

Una enfermedad que no tiene cura

La fibromialgia no es mortal pero tampoco tiene cura. El malestar que ocasiona se debe a las alteraciones en las fibras nerviosas a nivel de los canales de calcio en los neurotransmisores, como la noradrenalina y la serotonina, que están asociados con la depresión. Por lo cual se tiene la certeza de que hay alteraciones psiquiátricas.

Los pacientes con fibromialgia deben ser atendidos por un especialista en reumatología. Además requieren atención en salud mental porque entre 60 y 70 por ciento sufre depresión y ansiedad y son factores que aumentan el dolor.

El hospital que capacita a los médicos sobre fibromialgia en México

El INPRF ofrece servicios de psicoeducación en 16 sesiones sobre técnicas de relajación, higiene del sueño, alimentación, apego al tratamiento farmacológico, que puede ser de forma indefinida, y otras medidas para sobrellevar la enfermedad.

Para mitigar el dolor ocasionado por este padecimiento la persona necesita tratamiento integral que consta de fisioterapia, ejercicio moderado, terapia cognitivo conductual, métodos para reducir y aliviar el estrés. También medicamentos, que pueden ser antidepresivos, relajantes musculares y analgésicos. Asimismo, es indispensable restringir el consumo de carnes rojas, azúcares, harina y alimentos con conservadores.

Una de las dificultades para diagnosticarla es que no se puede detectar a través de estudios de laboratorio o radiología. Por lo tanto, tampoco existe forma de prevenirla.

De 2005 a la fecha, el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” ha atendido a más de mil pacientes con fibromialgia. Desde 2014 imparte cursos presenciales y virtuales para profesionales de la salud, con el objetivo de ampliar su conocimiento sobre los síntomas y proporcionar herramientas para ayudar al paciente a manejar la ansiedad y la depresión.

El Día Mundial de la Fibromialgia se estableció en 1993 para conmemorar el nacimiento de la enfermera británica Florence Nightingale, quien quedó postrada por esta enfermedad.