Existen enfermedades que provocan un efecto que va más allá de la salud. Dentro de los casos más notorios se encuentran los tumores porque no sólo causan un impacto en el bienestar físico y emocional, sino también en el ingreso financiero del paciente y su entorno familiar. En ese sentido, el gasto de bolsillo por cáncer en México se ha convertido en una fuerte presión económica.
Además esta problemática puede adquirir dimensiones todavía mayores debido a la duración y complejidad de los tratamientos. Diagnóstico, biopsias, estudios de imagen, consultas con especialistas, cirugías, quimioterapia, radioterapia, terapias dirigidas, inmunoterapia y medicamentos de soporte pueden representar una cadena de gastos durante meses o incluso años.
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Gasto de bolsillo por cáncer, la realidad que se vive en México
Para poner en contexto, el cáncer representa la tercera causa de mortalidad en México y cada año provoca más de 207 mil nuevos casos. De seguir esta tendencia, para el 2050 se prevé un crecimiento de casi el 90% para llegar a 393 mil pacientes por año. Además la población de más de 50 años será en la que tenga el mayor impacto e incidencia.
De acuerdo con el reporte “Estimación del gasto de bolsillo de los pacientes oncológicos del sistema público y privado de salud en México”, desarrollado por Auna en colaboración con TIS Salud, las personas diagnosticadas con cáncer enfrentan altos costos que pueden exceder el 40% de sus ingresos disponibles luego de cubrir sus necesidades básicas, lo que pone en riesgo no solo su salud, sino también su estabilidad económica y la de sus familias.
“La evidencia muestra que incluso las personas con seguridad social incurren en gastos de bolsillo significativos, debido a costos indirectos, medicamentos no cubiertos, traslados y atención privada, por lo que también es crucial identificar mecanismos de protección financiera adecuados, que permitan afrontar los gastos derivados por cáncer”, apuntó Alicia Dominguez, directora general Auna Seguros.
El gasto de bolsillo tiene un efecto empobrecedor sustancial, el estudio también destaca que el 14.6% de los hogares afiliados a algún sistema de salud público cayeron por debajo de la línea nacional de pobreza, mientras que 4.0% fueron empujados a la pobreza extrema. Esta inequidad es aún más pronunciada en hogares sin afiliación, donde 3.0% rebasaron la línea de pobreza y 12.5% cayeron a pobreza extrema.
¿Cuánto debe pagar una persona con cáncer en México?
Y es que específicamente en el año previo al fallecimiento, un adulto mayor que vive con cáncer invertirá de su bolsillo alrededor de 265 mil pesos para cubrir hospitalización, medicinas, entre otros aspectos derivados del padecimiento, subrayando que 56% de dicho monto fue pagado por los hijos. El estudio indica que, el ingreso anual de una familia mexicana es de 269 mil pesos, lo anterior evidencia que habría una incapacidad financiera para absorber dicho gasto.
Incluso el 34% de los pacientes con seguridad social pública recurre a médicos privados buscando rapidez o calidad en la atención porque estar afiliado a una institución de salud no garantiza el acceso pleno a tratamientos oncológicos, lo que obliga a muchos pacientes a asumir gastos de bolsillo adicionales.
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La salud pública no siempre cubre la atención integral del cáncer
El gasto de bolsillo asociado al cáncer es una constante, independientemente de la situación laboral del paciente porque tanto trabajadores como desempleados y jubilados enfrentan costos que no siempre están cubiertos por el sistema de salud.
Además, quienes viven con cáncer, también pueden enfrentar otras enfermedades como diabetes e hipertensión, lo que provoca cubrir simultáneamente diversas necesidades de atención médica.
Para que las estadísticas mencionadas anteriormente no se incrementen, se tendría que desarrollar una plataforma integral que mitigue la necesidad de que el paciente busque medicamentos o especialistas ´fuera´ del sistema, que es donde se genera la mayor pérdida de dinero.
