La atención directa a pacientes siempre ha implicado muchos riesgos. Ahora mismo uno de los más grandes es la infección de Covid-19 debido al contacto físico que existe al interior del consultorio. Por lo mismo, una alternativa que ha cobrado relevancia es la videoconsulta médica. De esta manera, con el apoyo de internet, se puede ofrecer la atención sin estar en el mismo espacio que el paciente.así ambas partes se mantienen seguras y sin riesgo de contagio.

A su vez, otro riesgo al que están expuestos todos los profesionales de la salud es a ser demandados por negligencia médica. Se trata de una amarga experiencia que mancha tu reputación y puede tener múltiples repercusiones.

Otro inconveniente es que la mayoría de las escuelas de Medicina nunca suelen abordar este tema. Por lo tanto, la mayoría de profesionales de la salud no saben qué hacer ni cómo actuar cuando atraviesan por una situación de este tipo.

Solicitar asesoría legal

Si a ti te ocurre lo primero que debes te considerar es que no se trata del fin del mundo. El primer paso es comunicarte de inmediato con tu compañía de seguros para que te asigne un representante que te asesore. En este tipo de casos abundan los términos legales que tú no conoces y por eso necesitas de un experto en la materia.

Por otra parte, una recomendación es nunca hablar con el abogado de tu demandante porque podrías decir algo que pueda ser usado en tu contra. No olvides reunir todos los documentos que tengas disponibles sobre el tratamiento de tu paciente.

Nunca alterar o cambiar expedientes

Evita alterar los registros del expediente, pues de acuerdo a las aseguradoras, el intento de cambiarlos puede ser descubierto por el abogado del paciente demandante y sólo provocarás que tu credibilidad quede hecha trizas.

Es recomendable que practiques tu declaración con ayuda de tu abogado una y otra vez, pues si te notas confuso, nervioso o poco creíble durante tus declaraciones los demandantes sabrán cómo atacar tu testimonio durante el juicio. El abogado de tu paciente podría hacerte preguntas de carácter acusatorio para influir en tu estado de ánimo, sin embargo, debes mostrarte seguro, tranquilo hablar en todo momento con naturalidad. No olvides mantener tus emociones bajo control.

Cuidar todas tus declaraciones

Recuerda que cualquier cosa que digas puede ser usada en tu contra. Por eso, si no entiendes una pregunta, pide que te la aclaren. Si una pregunta es precedida por una declaración, solicita que se aclare cuál es la pregunta. No permitas que te atrapen por la aceptación de una pregunta con una premisa falsa.

Testifica con lujo de detalle, pues tu testimonio en un interrogatorio hostil podría ser la clave para saber quién gana. Procura usar términos y lenguaje médico entendible, aun cuando se trate de terminología médica complicada.

Aunque en muchas ocasiones las demandas son injustas porque no se considera el ritmo de trabajo del médico ni las condiciones de los hospitales, siempre debes de estar preparado. Nunca caigas en depresión y recuerda seguir todo el proceso conforme lo marcan las leyes.