Tú sabes mejor que nadie las complicaciones que implica ser un profesional de la salud. Muchas veces solo se aprecia la parte positiva como ver la recuperación de un paciente y recibir su agradecimiento pero eso no es todo. También es un trabajo demasiado absorbente y en el que pocas veces hay tiempo libre por todas las actividades que se deben realizar. Por lo mismo, es común que la mayoría de las personas padezcan el Síndrome de Burnout y tal vez tú ya eres una de sus víctimas.

En una de sus definiciones se le considera como la suma de estrés crónico y agotamiento físico y mental. Se produce cuando una persona se siente cansada todo el tiempo y eso no le permite realizar sus actividades personales o profesionales. La consecuencia es un rendimiento menor y además impacta en su calidad de vida.

Aunque algunos consideren al Síndrome de Burnout como un problema menor en realidad no es así. Cuando no se atiende a tiempo puede provocar cuadros graves de depresión que inclusive pueden conducir al suicidio. Fue por eso que en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya se le reconoce como un problema bastante serio.

Ahora bien, aunque está presente en todos los ámbitos, uno de los que presenta una mayor incidencia es la Medicina. El problema es más preocupante de lo que se piensa porque un médico que no se siente bien es más probable que cometa errores. Al final eso genera un círculo vicioso en el que todos se ven afectados. Para evitar que eso te ocurra a ti te compartimos algunos consejos básicos que debes aplicar en tu vida diaria y así vas a disminuir las posibilidades de padecerlo.

Evita caer en rutinas

Si te aburre tu trabajo, piensa cómo revertir esto. Redescubre por qué te gusta lo que haces, reconoce a tus compañeros de trabajo por sus contribuciones valiosas o por un trabajo bien hecho, toma pausas cortas a lo largo del día y pasa tiempo fuera del trabajo haciendo cosas que disfrutas.

Cuídate igual que cuidas a tus pacientes

Parece algo muy obvio pero no lo es. En el caso de los médicos, en muchas ocasiones su amor por la profesión provoca que se preocupen más por la salud de sus pacientes que por la propia, lo cual genera el Síndrome de Burnout. Recuerda que siempre debes mantener la congruencia y predicar con el ejemplo, por lo que las mismas consideraciones y recomendaciones que haces a tus pacientes las debes de implementar tú.

No tengas miedo de pedir apoyo

A pesar de que los médicos cuidan la salud de los pacientes, en ocasiones eso implica descuidar la propia. Ante cualquier problema lo mejor siempre es pedir ayuda a un colega.

No te olvides de tu vida personal

Parece complicado que en una profesión tan absorbente y desgastante como la del médico se pueda lograr, pero no es imposible. Recuerda siempre establecer prioridades y que además del trabajo también debes de darte tiempo a ti y a tu familia.

Realiza actividades físicas con frecuencia

El consejo que repites con mayor frecuencia entre tus pacientes es que realicen actividades físicas de forma frecuente. Pero la recomendación no sólo es para ellos porque tú debes predicar con el ejemplo. Recuerda el impacto positivo que tiene esta acción para combatir el estrés.

Duerme bien

El sueño restaura el bienestar y te ayuda a proteger la salud. A pesar de lo complicado de la profesión, intenta dormir lo más posible para que tu cuerpo y mente puedan descansar.

Toma vacaciones cuando te sea posible

Es bueno trabajar pero siempre será necesario despejar la mente y el cuerpo para combatir el estrés. Recuerda que tienes derecho a tomar unas vacaciones así que no desaproveches la oportunidad porque eso impactará en tu desempeño profesional.

En estos momentos puede ser difícil salir a pasear por la situación mundial pero al menos utiliza tus días para descansar en tu casa y olvidarte de tus actividades médicas.