Hasta el momento se reporta el fallecimiento de más de un centenar de médicos en nuestro país por Covid-19. Mientras que dentro del campo de la salud ya son más de mil los trabajadores que han muerto por esta enfermedad. Se trata de una situación lamentable y lo peor es que en muchos casos los contagios se dieron dentro de sus áreas de trabajo. Debido a que se trata de una actividad necesaria, resulta muy complicado posponerla.

Ahora bien, la situación actual ha acelerado la digitalización dentro del ámbito médico. Con esto en mente, cada vez son más los doctores que ofrecen consultas a través de internet. Se trata de una opción segura y en la que se evitan los contagios porque no hay contactos físicos. Aunque también se debe reconocer que no todas las patologías se pueden atender a distancia, además de que no todas las personas tienen conexión digital en sus hogares.

Por lo anterior, las consultas presenciales se mantienen como una medida de atención a los pacientes. Aunque debido al alto riesgo al que tú como médico estás expuesto, es necesario que realices ciertos cambios para mantenerte protegido.

Cubrebocas y gel antibacterial

Para empezar debes aplicar las recomendaciones generales de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las principales son el uso permanente de cubrebocas así que nunca te lo debes retirar mientras te encuentres frente a otras personas. Además también es necesario que realices un lavado constante de manos. Se recomienda que al menos sea al momento de llegar al consultorio y después de atender a cada pacientes.

De igual manera, es conveniente que realices una desinfección frecuente de las superficies de tu consultorio. Al terminar cada consulta debes limpiar tanto el escritorio como cualquier otro objeto que haya entrado en contacto con el paciente.

La importancia de la ventilación natural

Ahora bien, a partir de la evidencia más reciente se ha detectado que los espacios cerrados son los más peligrosos porque propician la transmisión del virus SARS-CoV-2. Inclusive se ha observado que el aire acondicionado es capaz de propagar el patógeno. Por lo mismo, se recomienda la ventilación natural dentro de los consultorios.

Si te es posible, incorpora un purificador de aire para obtener una máxima protección. Aunque si no es así, lo ideal es que dejes las ventanas abiertas para que permitas una ventilación natural. Con esto se reducen las probabilidades de contagio.

Recuerda que todos los aspectos señalados se deben aplicar de manera estricta en tu vida profesional diaria. En primer lugar vas a evitar el riesgo de generar brotes intrahospitalarios, por lo que te proteges a ti mismo y a tus pacientes. Pero además también es una manera de cuidar a tu familia y así evitar llevar el virus a tu hogar.