Guía rápida para que el médico proyecte seguridad

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Permanecer dentro del consultorio médico atendiendo pacientes es una actividad que dominas a la perfección, por ello, de forma inconsciente te has convertido en “amo y señor” de tu espacio de trabajo, donde haces gala de tu seguridad y profesionalismo pero, qué pasaría si te vieras obligado a abordar a grandes grupos de personas, ¿estarías listo para actuar de la misma manera?

Si dudas sobre la respuesta a esta pregunta, significa que los siguientes consejos para proyectar seguridad son para ti. Toma nota:

1. Cuida el tono de voz

Manejar un volumen demasiado alto podría indicar prepotencia, por tanto, debes concentrarte en hacerte oír sin gritar.

2. Saluda sin distinciones

Esto parece obvio, pero cuando los nervios se apoderan de nosotros solemos evitar el contacto con la gente, aun si esto puede interpretarse como descortesía.

3. Sonríe

Aunque sientas que la situación te está rebasando, muestra tu mejor sonrisa, recuerda que hacerlo de forma natural proyecta tranquilidad, autoconfianza y capacidad para socializar.

4. Párate derecho

Toma conciencia de tu postura en todo momento. Un médico que está erguido transmite seguridad pero, además, significa que tiene buena higiene de columna y practica sobre él mismo sus conocimientos.

5. Camina con paso firme

Andar muy rápido puede interpretarse como que estás asustado, desesperado, o tienes estrés. Por ello, cuando más nervioso te sientas, camina despacio, a fin de proyectar control de la situación.

6. Mira a los ojos o haz trampa

Por todos es sabido que mirar a los ojos a las personas es una forma de demostrar que ponemos atención y, al mismo tiempo, manifestamos seguridad en nosotros mismos. Sin embargo, cuando estamos nerviosos, esta puede ser una tarea titánica, por tanto, un útil consejo es dirigir la mirada a la frente de nuestro interlocutor; sí, como lo lees, dirige tu mirada a la frente de tu interlocutor, él pensará que lo estás viendo directamente mientras te tomas unos momentos para tranquilizarte. Esta es una pequeña trampa, pero a veces resulta muy útil, sobre todo cuando nos estamos iniciando en el arte de proyectar seguridad.