Hipo persistente por COVID-19, una condición ¿Tratable?

Según los investigadores el HIPO podría ser un síntoma persistente del COVID-19 por el virus del SARS-CoV-2.

¿Es el hipo un signo de COVID-19? El hipo persistente es una manifestación atípica de neumonía, especialmente en pacientes de edad avanzada. Sin embargo, en los últimos días, desde que empezó la pandemia por COVID-19 se confirmó que podría ser un síntoma persistente de la infección por el virus del SARS-CoV-2.

El primer caso detectado de hipo persistente por COVID-19

Los médicos del Departamento de Medicina de Emergencia del Condado de Cook informaron de un caso inusual de COVID-19 en abril. Un paciente cuyo principal síntoma parecía ser el hipo.

Hace un año un hombre de 48 años se presentó en el hospital con un historial de siete días de hipo persistente, fiebre y dolor de garganta. El examen físico fue normal y la ecografía abdominal mostró distensión abdominal gaseosa. Los valores de laboratorio fueron notables por los niveles elevados de proteína C reactiva , ferritina y lactato deshidrogenasa.

La tomografía computarizada de tórax mostró áreas subpleurales bilaterales de atenuación en vidrio deslustrado y patrón en empedrado. Una prueba de COVID-19 resultó positiva y se inició hidroxicloroquina, oseltamivir, baclofeno y tratamiento sintomático. El hipo mejoró y el paciente fue dado de alta a su casa después de diez días.

Una historia similar se produjo en otro estudio publicado en junio, que no ha sido revisado por pares. Un hombre de 64 años llegó a urgencias con hipo persistente. Los médicos le hicieron una radiografía de tórax, que mostraron el patrón de vidrio esmerilado, y luego le hicieron un análisis para detectar COVID-19. También tenía la enfermedad.

El coronavirus puede irritar el sistema digestivo

Según la página de información especializada en salud Healthline, “¿Es el hipo un signo de COVID-19?” fue un tema de moda durante semanas el mes pasado.

Singh señala que es plausible que esta dolencia sea un signo de COVID-19 para algunos pacientes. Basado en lo que sabemos sobre cómo interactúan el virus y el sistema digestivo.

La investigación ha demostrado que el virus puede conducir a problemas gastrointestinales: un estudio encontró que de 204 pacientes con COVID-19, 103 informaron de algún tipo de síntoma gastrointestinal. Los más comunes fueron diarrea y pérdida de apetito. Seis de esos pacientes no tenían ningún síntoma respiratorio, solo gastrointestinales. Un estudio del CDC, de manera similar, encontró que aproximadamente la mitad de los pacientes tenían síntomas gastrointestinales, incluyendo diarrea y vómitos.

Si el coronavirus irrita el tracto gastrointestinal, también puede afectar al nervio frénico, que controla el diafragma. Un nervio irritado puede causar contracciones involuntarias del diafragma, también conocidas como hipo.

“Cada vez que el tracto gastrointestinal se ve afectado, es biológicamente plausible que puedas terminar con el hipo”, explica Lisa Maragakis, directora de prevención de infecciones en el Sistema de Salud de Johns Hopkins, a Business Insider.

Los investigadores todavía no saben si el hipo y el COVID-19 están relacionados
Para determinar con seguridad si realmente existe una conexión entre la infección y el hipo, los científicos necesitarían más de un par de estudios. Idealmente ensayos con un diseño doble ciego (en el que ni el observador ni el sujeto conocen el origen de la muestra o el tratamiento, con el objeto de no influir en los resultados).

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