El caso del brote de salmonella que afectó a 135 médicos residentes del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” sigue en investigación. Una de las principales hipótesis menciona que el origen se encuentra en el estado de la comida que reciben los jóvenes en el comedor del nosocomio. Por lo mismo, este 7 de septiembre empezó un paro de labores para exigir mejores condiciones de trabajo.
De acuerdo con la información oficial, al realizar estudios de laboratorio al personal afectado se identificó la presencia de la bacteria Salmonella spp. Además hubo dos casos en los que se detectó una coinfección con Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC).
También lee: Las 20 farmacéuticas más exitosas del mundo en 2026 de acuerdo con sus ventas: desde Lilly hasta Merck y Roche
Hospital General de México inicia un paro de labores
A raíz de este caso, desde las primeras horas de este 7 de septiembre empezó un paro de labores en el Hospital General de México. Varios trabajadores suspendieron sus actividades para iniciar una movilización en avenida Cuauhtémoc. De acuerdo con algunos reportes de los medios de comunicación hubo alrededor de 300 médicos y médicas que participaron.
Uno de los principales motivos del paro es exigir que se esclarezca el origen de la infección. El brote fue asociado temporalmente con los alimentos proporcionados en el comedor subrogado destinado a los médicos residentes, por lo que el servicio fue suspendido desde el pasado 1 de septiembre.
Con esto en mente, los residentes reclaman que se determinen las responsabilidades correspondientes y que se garantice que los alimentos que reciben durante sus jornadas cumplan con condiciones adecuadas de calidad, higiene y seguridad.
Por su parte, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno ya abrió una investigación, a través del Órgano Interno de Control de la Secretaría de Salud (SSA), para determinar si existen posibles responsabilidades administrativas de servidores públicos o de la empresa encargada del servicio de alimentación. El expediente fue iniciado el 3 de septiembre.
Al mismo tiempo, la SSA anunció una revisión de las condiciones higiénico-sanitarias de los servicios de alimentación de hospitales e institutos públicos del país, con énfasis en los procesos de preparación, almacenamiento, conservación y suministro de alimentos.
Otras exigencias de los médicos residentes
Aunque el brote detonó la movilización, las demandas de los residentes son más amplias. Entre sus principales exigencias se encuentran disponer de alimentos dignos y de calidad, mejorar y modernizar diferentes áreas del hospital, garantizar el abasto suficiente de insumos para procedimientos médicos y quirúrgicos y fortalecer las condiciones de vigilancia y seguridad.
También se ha señalado la necesidad de reducir cargas burocráticas y mejorar los procesos de atención médica. Algunos residentes del Hospital General de México han denunciado además problemas relacionados con la disponibilidad de medicamentos e insumos básicos.
La protesta refleja así una preocupación que trasciende el comedor: los médicos residentes sostienen que las condiciones en las que desempeñan sus actividades pueden afectar tanto su propia salud como la atención que proporcionan a los pacientes.
También lee: Comida insalubre dentro de los hospitales, un problema que afecta la salud y la formación médica
La movilización de los médicos es pacífica y no busca afectar a los pacientes
Los médicos participantes anunciaron que la movilización es de carácter pacífico y que se mantendrán urgencias, atención a pacientes críticos y otros servicios indispensables, con el objetivo de evitar que la protesta afecte a personas que requieren atención médica inmediata.
La movilización ocurre mientras continúan las investigaciones sobre el brote y mientras las autoridades buscan determinar tanto su origen como las posibles responsabilidades administrativas.
El paro del Hospital General de México coloca nuevamente en el centro del debate las condiciones laborales de los médicos residentes y la importancia de garantizar que quienes permanecen durante largas jornadas dentro de los hospitales cuenten con alimentación segura, medicamentos, insumos, infraestructura adecuada y condiciones de trabajo que no representen un riesgo para su propia salud.
