Hoy 17 de noviembre se cumple año de la detección del primer paciente con Covid-19 en el mundo. Aunque el hecho ocurrió en Wuhan, China, existen reportes que indican que el problema pudo estar presente desde varios meses antes en algunos países europeos. Pero más allá del lugar en el que haya surgido, lo importante es obtener una solución real. Por eso es tan importante el desarrollo de una vacuna y su aplicación masiva porque es la única manera en que se puede alcanzar un retorno a la vida cotidiana.

Ahora mismo existen 10 vacunas diseñadas contra esta cepa de coronavirus que se encuentran en la fase 3 de ensayos clínicos. Algunas inclusive han revelado los resultados preliminares de sus trabajos. En todos los casos muestran una alta eficacia, aunque es necesario esperar a la finalización de las pruebas para obtener una respuesta definitiva. En caso de ser favorable, a partir del 2021 podría comenzar la comercialización alrededor del mundo.

Riesgo latente de una nueva mutación del virus

Pero a pesar del panorama optimista que prevalece, ahora se suma una nueva preocupación. Todo parte de un informe presentado por Anna Popova, quien es directora de la Oficina Nacional de Protección al Consumidor de Rusia. Lo que dio a conocer es que se han detectado mutaciones del virus en la región de Siberia. A partir de lo anterior se analiza la posibilidad de que se pueda generar una nueva cepa del SARS-Cov-2.

Hemos visto ciertos cambios en su proteína y estas alteraciones hacen presuponer que una variante del Covid-19 con ciertas mutaciones se está formando en esta región. El análisis de los cambios genéticos en el nuevo coronavirus se ha convertido en una importante área de trabajo que está realizando el Centro de Investigación Vector desde el inicio de la pandemia.

La funcionaria añadió que hasta el momento se han establecido mil 215 secuencias aisladas del genoma del patógeno, algunas de las cuales ya están disponibles para su estudio en bases de datos internacionales. Con base en lo anterior se ha comprobado que actualmente en Rusia ya no hay casos procedentes de China sino que todos los existentes son del resto de Europa.

La variante que ha hecho al virus más peligroso

Por otra parte, se debe recordar que hace un par de meses se detectó una mutación llamada D614G. Lo que la vuelve tan peligrosa es que provoca que el virus sea hasta 10 veces más infeccioso. Todavía no queda claro cómo surgió pero podría haber sido ocasionada por factores ambientales como la radiación ultravioleta o por un error en el proceso de réplica de DNA.

Los primeros casos fueron descubiertos en naciones asiáticas como Filipinas y la India, aunque después se afirmó que también estaba presente en gran parte de Europa. De hecho, se afirma que ha sido uno de los motivos por lo que el rebrote ha sido más peligroso que la primera ola de casos en el continente.

En tanto que apenas hace unas semanas se identificó otra mutación en un grupo de visones dentro de una granja en Dinamarca. El problema adquirió relevancia cuando el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) reconoció que los infectados no eran sólo animales sino que ya había 12 humanos contagiados.

Con base en lo informado, esta variante provoca cambios genéticos en la proteína S, que forma la espícula del virus. Precisamente es a la que se dirigen los anticuerpos de las vacunas en desarrollo para bloquearlo y conseguir la recuperación del paciente. Por lo anterior, existe el temor de que la mutación pueda hacer más resistente al patógeno o simplemente causar que las inmunizaciones pierdan efectividad.