Después de que el director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Luis Antonio Ramírez Pineda, presentara su informe de labores, ahora fue el turno de Zoé Robledo, titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Ante el Senado de la República dio a conocer todas las acciones que ha emprendido durante la pandemia en beneficio de los derechohabientes y los trabajadores de la salud.

Durante su comparecencia destacó que sus objetivos principales han sido mejorar la calidad de la atención, hacer más cortos los tiempos de espera para una cirugía y fortalecer la medicina preventiva.

Mayor inversión en personal médico

Indicó que entre las principales estrategias está el Programa de Unidades Médicas de Tiempo Completo; la reasignación de dos mil millones de pesos para la compra de equipo e instrumental, la mayoría sin renovarse desde hacía diez años; aumentar el número de becas, que a 2021 pasará de siete mil 814 a ocho mil 300.

Por otra parte, Robledo afirmó que de las 56 obras de infraestructura recibidas en la pasada administración que tenían algún tipo de problema y sin claridad en los tiempos de conclusión, hoy 32 ya están operando y 12 están en proceso.

Con respecto a la pandemia, indicó que se volvió prioritario evitar la saturación hospitalaria que se ha presentado en otros países. Además recalcó que su compromiso ha sido y será que nadie que lo requiriera se quede sin atención, una cama o un ventilador.

Con ese propósito, dijo que se maximizó la capacidad de las unidades hospitalarias hasta llegar a 16 mil 118 camas, lo cual se logró con la reconversión de 184 hospitales del Régimen Ordinario y 80 Hospitales Rurales de IMSS-BIENESTAR para la atención Covid-19. Además, se expandieron unidades nuevas sin fecha de inauguración, unidades temporales y se habilitaron camas en instalaciones no hospitalarias.

También resaltó que fue clave la construcción de 11 unidades hospitalarias de 38 camas cada una que están en Culiacán, Sinaloa; Ciudad Obregón, Sonora; Mexicali, Baja California; Ciudad Juárez, Chihuahua; Tlalnepantla, Estado de México; Puebla; Villahermosa, Tabasco; Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Fresnillo, Zacatecas; San Luis Potosí, y Los Cabos, Baja California Sur, con un costo total de 187 millones de pesos y levantados en 80 días; además, se construye una más en Saltillo, Coahuila.

En otro orden de ideas, comentó que para 2021 se aprobó en el Consejo Técnico el presupuesto más grande en la historia del IMSS en mantenimiento y conservación de unidades: seis mil 135 millones de pesos para iluminación, calefacción, aires acondicionados, calderas, impermeabilizaciones, sistemas de seguridad, elevadores, tomas murales de oxígeno y gases medicinales, cocinas, comedores, vestidores y residencias.

Contratación histórica de personal de la salud

Refirió que para sustituir al personal del Instituto en resguardo domiciliario y paliar el déficit estructural, se contrataron a 30 mil 444 trabajadores por tiempo determinado a fin de atender la emergencia sanitaria, lo que ha permitido cubrir las plantillas de los hospitales de expansión y los turnos vespertinos, nocturnos y de fin de semana.

Afirmó que el mayor reto ha sido la protección de los trabajadores en la primera línea de batalla, para lo cual se tiene garantizada la distribución semanal de Equipos de Protección Personal (EPP) con 783 mil respiradores, 1.1 millones de cubrebocas, 159 mil goggles y caretas, 1.2 millones de pares de guantes y 1.2 millones de batas, entre otros.

Mencionó que en las próximas semanas el Instituto enfrentará semanas clave para continuar la atención de la pandemia por Covid-19, recuperar servicios para los derechohabientes y trabajar en el objetivo de mejorar la sobrevida de pacientes pediátricos oncológicos en coordinación con sus madres y padres.