A lo largo de los últimos años se ha incrementado un severo problema en nuestro país y es la inseguridad. Aunque cambian los gobiernos en el poder se mantienen los elevados índices de criminalidad. Es una situación que afecta a todos por igual a lo largo y ancho del país. Los delincuentes no distinguen estratos sociales ni profesiones. Por lo mismo, el personal médico se encuentra dentro de las víctimas de todo tipo de incidentes.

Apenas te informamos que el aumento de las consultas por internet ha provocado un aumento en el robo de datos a los doctores. Pero el peligro no solo se encuentra en el entorno digital sino también en la vida cotidiana.

En ese sentido, durante la pandemia se reportó un aumento en las agresiones contra los profesionales de la salud. Por desgracia se volvió común que las personas rociaran con cloro a cualquier persona con uniforme médico en la vía pública. Sin fundamentos creían que eran un foco de infección y por lo tanto requerían de este tipo de “limpieza”.

Se mantienen las agresiones contra los médicos

Pero eso no es lo peor sino que también existen otros casos que han terminado en tragedia. Uno de los más recientes y que ha provocado indignación en todo el gremio es el ocurrido con el Dr. Roberto Ventura Zepeda, quien era subdirector del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz y tenía 68 años de edad.

Fue el pasado 24 de diciembre cuando se reportó la desaparición del médico en el municipio de Orizaba en Veracruz. Desde entonces sus familiares interpusieron una denuncia a las autoridades con la esperanza de encontrar al galeno con vida.

Desde entonces pasó el tiempo y no se supo nada del caso hasta la tarde de este 13 de mayo. En la casa del doctor se encontró a un presunto delincuente que se disponía a hurtar varias cosas de valor. Al ser detenido reveló que sabía el lugar exacto en el que se encontraba el cadáver del profesional de la salud. Al acudir al punto señalado y realizar una excavación los policías encontraron el cuerpo.

A partir de la revisión de personal forense se corroboró que el cuerpo del médico llevaba varios meses enterrado y presentaba un avanzado estado de descomposición. Además se identificó que tenían signos de haber sido maltratado antes de morir.

Con esto, el caso ha llenado de luto a todo el gremio médico. Apenas hace un par de meses ocurrió el asesinato de la pasante Mariana Sánchez Dávalos en Chiapas y se aseguró que no habría tolerancia a las agresiones contra los trabajadores de la salud. Pese a las promesas no se vislumbran cambios que permitan proteger a los encargados de atender a los pacientes.