Para hacer frente a la pandemia se ha buscado acelerar la aplicación de la vacuna contra la Covid-19 en México. Aunque no es infalible de esta manera se garantiza protección a la población contra cuadros severos de la enfermedad. Con base en la información de la Secretaría de Salud (SSa) han arribado poco más de 15 millones de dosis provenientes de cinco farmacéuticas distintas. Mientras que hasta ahora ya se han aplicado poco más de nueve millones en todo el territorio nacional.

Del total de habitantes que ya fueron inmunizados son un millón 303 mil 245 las personas que ya cuentan con el esquema completo de vacunación. Mientras que hasta ahora los grupos a los que se les ha dado prioridad son a los profesionales de la salud y a los adultos mayores. En tanto que en Campeche ha sido el único estado en el que también se ha inoculado a los maestros con la intensión de reanudar las clases presenciales lo más pronto posible.

Con esto en mente, la máxima recomendación de las autoridades es respetar el orden y esperar hasta que sea el turno correspondiente para cada uno. Aunque por desgracia cada vez son más frecuentes los casos de quienes no acatan esta regla.

En el pasado ya se ha denunciado a políticos y personas que mediante la corrupción y el influyentismo han recibido el biológico sin que les corresponda. Inclusive algunos directores de hospitales que no forman parte de la primera línea de atención han caído en esta mala práctica . Todos los que han sido detectados fueron despedidos de inmediato.

Otro ejemplo de irresponsabilidad en el proceso de vacunación

Pero ahora se confirmó un caso más que es todavía más extremo como lo indica Forbes. En el Centro de Estudios Navales en Ciencias Sociales (Cencis) de la Secretaría de Marina, ubicado en la alcaldía Coyoacán, fueron detenidos dos jóvenes que asistieron para recibir la vacuna. Uno de ellos tiene 30 años y el otro 35. Ambos acudieron al lugar disfrazados para simular ser adultos mayores.

De igual forma, las dos personas presentaron una documentación falsificada para ser inmunizados. También se indica que mediante el uso de cubrebocas y caretas ocultaron su rostro para evitar ser descubiertos. En primera instancia lo consiguieron y de hecho sí recibieron la vacuna. Fue hasta el final del proceso que una de las voluntarias tuvo sospechas por la voz de uno de los jóvenes.

Con ayuda de los elementos de seguridad se llamó a los dos sospechosos y fue hasta ese momento que ambos fueron descubiertos. Ahora ambos se encuentran detenidos “con prisión justificada” y en proceso legal. Se les acusa de usurpación de identidad por la falsificación de documentos porque hasta ahora no se ha establecido que recibir la vacuna antes de tiempo sea un delito.

Todo esto causa indignación porque mientras hay miles de médicos que arriesgan su vida y están desprotegidos, otras personas con ayuda de documentos apócrifos ya recibieron la vacuna.