El principio básico de la atención médica es ayudar a los pacientes; sin embargo, algunas veces pueden ocurrir inconvenientes de manera inconsciente. Dentro de los problemas que se pueden generar están las infecciones hospitalarias y son más frecuentes de lo que algunos piensan. No es un tema menor porque algunas veces puede evolucionar y generar consecuencias fatales.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que 1 de cada 10 pacientes adquiere una infección durante su atención médica. Además la proporción puede elevarse hasta el 30% en unidades de cuidados intensivos.
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Pero antes, ¿qué son las infecciones hospitalarias?
Las infecciones hospitalarias, también conocidas como Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud (IAAS), son aquellas que un paciente adquiere durante su estancia en un hospital o centro sanitario, las cuales no estaban presentes ni en periodo de incubación al momento del ingreso.
Además de generar incomodidad y molestias en los pacientes también generan otro tipo de efectos. Su aparición aumenta la estancia hospitalaria del paciente, así como los costos de su atención médica.
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¿Cuáles son las infecciones hospitalarias más comunes?
- Neumonía asociada a ventilación mecánica: Infecciones pulmonares en pacientes con apoyo respiratorio.
- Infección de vías urinarias: Generalmente asociadas al uso de sondas vesicales.
- Infección de sitio quirúrgico: Ocurren en la herida tras una operación.
- Bacteriemias: Infecciones en el torrente sanguíneo, muchas veces por el uso de catéteres venosos centrales.
Consejos básicos para médicos y enfermeras
La prevención es la mejor herramienta que existe contra las infecciones hospitalarias. Para disminuir el riesgo de este tipo de problemas es necesario que los profesionales de la salud sigan las siguientes recomendaciones.
Higiene de manos
Es la medida número uno para romper la cadena de transmisión. Se debe cumplir estrictamente con los 5 momentos que indica la OMS.
- Antes de tocar al paciente.
- Antes de realizar una tarea limpia o aséptica.
- Después del riesgo de exposición a líquidos corporales.
- Después de tocar al paciente.
- Después del contacto con el entorno del paciente.
Técnica aséptica en procedimientos invasivos
- Uso adecuado de barreras máximas como guantes estériles, batas, cubrebocas y campos estériles.
- Desinfección de la piel con antisépticos de grado clínico.
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Uso racional de antibióticos
La prescripción indiscriminada genera resistencia bacteriana, creando “superbacterias” como el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina que son mucho más difíciles de erradicar del entorno hospitalario.
Vigilancia y retiro oportuno de dispositivos
Un médico debe evaluar diariamente si el paciente aún necesita la sonda, el catéter o el ventilador. Cuanto menos tiempo esté un objeto extraño en el cuerpo, menor es el riesgo de infección.
Gestión del entorno y desecho de RPBI
Asegurar la correcta limpieza de estetoscopios, termómetros y dispositivos compartidos.
Cumplir con la separación estricta de Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos (RPBI) para evitar la contaminación cruzada en los pasillos y áreas comunes.
La seguridad del paciente es el eje gravitacional de cualquier institución sanitaria de vanguardia. En el ecosistema clínico actual, la prevención de las infecciones hospitalarias ha dejado de ser un protocolo administrativo para convertirse en una disciplina ética y operativa que define la calidad de un hospital.
