INFOGRAFÍA: Los factores que propician el Síndrome de Ojo Seco

El 40 por ciento de las personas que utilizan lentes y usan computadoras tienen altas probabilidades de padecer síndrome de ojo seco.

De acuerdo con reportes mundiales, del 10 al 20 por ciento de la población padece del síndrome de ojo seco, lo que representa aproximadamente 30 por ciento de las consultas de Oftalmología. En el caso de México y según el grupo de estudio GEESO realizado a 3 mil 445 pacientes, 57 por ciento de ellos presentó ojo seco.

El Dr. Francisco Beltrán, ex Presidente de la Sociedad Mexicana de Oftalmología, habló a fondo acerca de este problema que no tiene cura.

El síndrome de ojo seco es un problema multifactorial, frecuente y de por vida que se clasifica en leve, moderado y/o severo, que afecta a la lágrima y a la superficie ocular, provocando síntomas de incomodidad o molestia, enrojecimiento, sensación de cansancio y de tener un cuerpo extraño, ardor o picazón, así como alteración en la agudeza visual e inestabilidad de la película lagrimal con 2 daño potencial al ojo.

El carácter crónico de esta enfermedad disminuye la calidad de vida de los pacientes y supone un gran impacto económico directo (relacionado con visitas médicas, medicamentos y terapias complementarias) e indirecto (disminución de tiempo de trabajo, productividad y calidad de vida).

Factores de riesgo

Algunos componentes que producen daño a la película lagrimal provienen de ciertas enfermedades, particularmente de la piel, reumatología o del sistema nervioso, así como de varios medicamentos como los beta bloqueadores que pueden influir en la cantidad y calidad de la película lagrimal. Los más frecuentes son aquellos relacionados con malas condiciones medio ambientales, como estar en contacto por tiempo prolongado en lugares cerrados, con sistemas de calefacción y aire acondicionado, gases de escape, ozono o humo.

La exposición prolongada a múltiples pantallas provoca también que se parpadeé menos, lo que conlleva a una distribución disminuida de la película lagrimal en la superficie del ojo. El promedio de parpadeos por minuto es de 17 y baja a alrededor de 12 mientras se está frente a una computadora, cuando por el contrario, por su luz y su configuración, deberíamos hacerlo hasta 26 veces por minuto. Setenta por ciento de los usuarios de computadoras que pasan más de 6 horas frente a ellas, tienen complicaciones oculares.

Por su parte, los portadores de lentes de contacto a menudo padecen de ojo seco porque éstos les impiden el flujo y la distribución del líquido lagrimal en su superficie. Así mismo, alrededor de 40 por ciento de las personas que utilizan lentes y usan computadoras pueden padecer de ojo seco, mientras aquellos que no los usan, representan el 23 por ciento.