Una de las máximas promesas que hizo Andrés Manuel López Obrador antes de convertirse en presidente fue anunciar la desaparición del Seguro Popular. En diversas ocasiones se quejó al afirmar que “ni era seguro ni era popular”. Además lo culpó de provocar un estancamiento en la salud de la población sin seguridad social en el país. Por lo tanto, una vez en el poder concretó la eliminación del programa surgido en el 2003 y fue sustituido por el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI). A más de un año de que se implementó esta nueva estrategia vale la pena analizar los cambios y si realmente uno ha sido diferente del otro.

En primera instancia, una de las máximas acusaciones que en su momento se hizo contra el Seguro Popular es que había corrupción en su interior. Por eso se afirmó que no se repetirían este tipo de prácticas que afectan en el prestigio de las autoridades.

Características de cada uno

Por su parte, una de las primeras diferencias entre ambos fue la simplificación de trámites. Para el Seguro Popular era necesario afiliarse y eso implicaba un proceso burocrático. Mientras que con el INSABI el registro es más sencillo y solo se necesita presentar CURP, INE o un acta de nacimiento.

Ahora bien, aunque en teoría ambos deberían ser gratuitos al final no es del todo cierto. Todo radica en que el INSABI los servicios sí tienen un costo. Inclusive la Secretaría de Salud (SSa) tuvo que publicar un boletín en su momento para explicar que las atenciones de tercer nivel sí requieren el pago por parte de los pacientes, mientras que el resto son gratuitas.

En ese sentido, para evitar interpretaciones erróneas las autoridades actuales denominan cuotas de recuperación y no pagos para la prestación de servicios de tercer nivel. Aunque en todo momento se ha señalado que las cifras son bastante bajas.

Aumentan mexicanos sin servicios de salud

Sumado a lo anterior, el día de hoy el ex titular de la SSa, Salomón Chertorivski, compartió el estudio más reciente del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval). El trabajo mide la pobreza en el país y hace un comparativo entre 2018 y 2020. Lo más preocupante es que en el rubro de carencia por acceso a los servicios de salud hay un aumento notorio.

Con base en la investigación en 2018 había 16.2 millones de mexicanos que carecían de este aspecto elemental para la vida de cualquier persona. Mientras que para el 2020 la cifra aumentó a 28.2 millones de individuos. De esta manera se aprecia que ahora hay más personas sin servicios básicos de salud.

Otro aspecto que siempre se le criticó al Seguro Popular fue la falta de medicamentos en las unidades de salud. Pese a que se dijo que eso cambiaría, al final no se ha cumplido por completo. Dentro del INSABI han sido constante las quejas por falta de fármacos o demora en su entrega. Los casos que han adquirido mayor notoriedad son los de niños con cáncer que han visto interrumpidos sus tratamientos.

A final de cuentas lo más importante es conocer su opinión como profesional de la salud. ¿Consideras que el INSABI ha sido mejor o peor que el Seguro Popular?