Invertir en salud nunca es un gasto, sino la colocación de capital para que un país sea más rentable. Cuando una nación decide inyectar recursos en su sistema sanitario no sólo compra medicinas o construye hospitales, sino que refuerza el motor que permite el crecimiento económico, la estabilidad social y la seguridad nacional.
Para decirlo de otra forma, la salud es la base de la productividad. Una población sana es una población capaz de trabajar, innovar y educarse. Como ejemplo, el ausentismo laboral por enfermedades prevenibles y la mortalidad prematura representan una pérdida masiva de Producto Interno Bruto (PIB). Mientras que un sistema que prioriza la medicina preventiva y el diagnóstico oportuno permite que los ciudadanos permanezcan activos y contribuyan al desarrollo económico durante más tiempo.
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¿Por qué es importante invertir en salud?
En un momento en el que México enfrenta decisiones estructurales sobre su desarrollo, la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), llevó a cabo el Encuentro por la Inversión y el Fortalecimiento en Salud. Un espacio que reunió a autoridades, organismos internacionales, industria, academia y sociedad civil para replantear el papel de la salud como eje económico y social.
Desde la apertura, Erika Quevedo Chan, Directora Ejecutiva de la AMIIF, advirtió que “la salud ya no puede verse como una conversación aislada del desarrollo nacional, exige una mirada mucho más amplia, rigurosa y conectada con las decisiones que definen el futuro del país”.
En ese mismo sentido, enfatizó que hablar de inversión implica decisiones más sofisticadas que el simple incremento de recursos, trasladando la conversación hacia la calidad del gasto, la priorización y la capacidad institucional para traducir la inversión en acceso efectivo, oportunidad y mejores resultados en salud.
“Un país no invierte en salud sólo para atender los temas más urgentes, invierte para crear capacidades, para prevenir, diagnosticar a tiempo, tratar mejor e innovar, y sobre todo para que las personas vivan más y vivan mejor”, comentó.
Salud como eje económico y de soberanía
La necesidad de construir un ecosistema articulado quedó clara a lo largo del encuentro. Durante su participación, Mónica Palomanes, Directora General de Roche México y Vicepresidenta de la AMIIF, resaltó que “hablar de inversión no es únicamente hablar de montos, sino de cómo se invierte y cómo aseguramos sostenibilidad a largo plazo”, al tiempo que delineó el rol complementario de los distintos actores, donde “el sector público define políticas, el privado innova y la academia aporta evidencia”.
En esa misma línea, el Dr. José Moya Medina, Representante de OPS/OMS en México, amplió la conversación hacia la prevención, la innovación y la capacidad regional, al señalar que “la innovación y la tecnología están aportando insumos extremadamente valiosos en vacunación, control y eliminación de enfermedades”.
Asimismo, robusteció la necesidad de fortalecer la autosuficiencia regional tras las lecciones de la pandemia, al advertir que “la prioridad es que los insumos, las vacunas, los productos y los dispositivos médicos se produzcan en la región”.
La visión regional reforzó la urgencia de avanzar de manera coordinada. Yaneth Giha, Directora Ejecutiva de FIFARMA, advirtió que “no hay un sólo desafío que pueda enfrentar un actor solo, estamos obligados a trabajar juntos y dar el siguiente paso hacia la implementación”.
En paralelo, recordó que la salud no debe justificarse únicamente por sus efectos económicos, al afirmar que “la salud es esencial por sí misma, su impacto en productividad y desarrollo es una consecuencia”.
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La salud como una prioridad real
En la síntesis del encuentro, la Dra. Karla Báez, Directora de Acceso a la Innovación y Proyectos Estratégicos de la AMIIF, recogió los principales consensos al señalar que “es momento de elevar la salud como una prioridad real en la agenda pública y fortalecer la coordinación entre todos los actores”.
Asimismo, dejó claro que el diálogo no concluye con el evento, al adelantar que “este diálogo se traducirá en documentos de seguimiento y propuestas que impulsen decisiones informadas”, con el objetivo de incidir en política pública y acelerar la implementación de soluciones para invertir en salud.
