En la actualidad el tema que se ha posicionado como el más relevante es la pandemia de Covid-19. A lo largo de este 2020 inclusive ha sido el término más buscado en internet por el impacto que ha provocado en la población mundial. A la fecha millones de personas permanecen dentro de sus hogares y todas sus labores las realizan a distancia. De hecho, dentro del campo médico ha sido uno de los factores que ha incentivado las videoconsultas que ahora viven su momento de mayor apogeo.

Pese a lo anterior, tampoco se puede negar que existen otras enfermedades que también provocan millones de contagios y muertes cada año. Una de las más graves y conocidas es el VIH.

Gráfica Crecimiento VIH Latinoamérica
Gráfica Crecimiento VIH Latinoamérica

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen 35 millones de personas infectadas. Mientras que algo muy importante es que desde el descubrimiento de la enfermedad hace poco más de tres décadas se han conseguido importantes avances. Es por eso que ya no es mortal gracias a las novedosos tratamientos actuales. Mediante antirretrovirales es posible mantener una calidad de vida estable y con las menos dificultades posibles.

A pesar de las continuas investigaciones todavía no ha sido posible desarrollar una vacuna como ha sucedido con otras enfermedades. Pero ahora eso podría cambiar debido a un trabajo experimental que ha conseguido lo que muy pocos.

Vacuna que podría ser histórica

Con base en lo publicado por El País, existe un proyecto de Janssen, filial de Johnson & Johnson, que ha conseguido avanzar a la fase 3 de ensayos clínicos gracias a sus resultados. Se encuentra en el último paso antes de poder ser comercializada y representar uno de los logros más grandes en la historia de la Medicina.

Lo que se menciona es que utiliza la misma tecnología que la farmacéutica emplea en su actual vacuna contra la Covid-19 que también está en desarrollo. Contiene un adenovirus modificado para que transporte a las células de la persona el ADN de sus proteínas más representativas de manera que el organismo cree anticuerpos contra ellas.

También se menciona que en realidad son dos vacunas que trabajan en conjunto. Una está codificada con tres proteínas y otra con cuatro.

Pero aunque ya se ha logrado avanzar a la última etapa de ensayos todavía falta un extenso camino por recorrer. De acuerdo con la compañía, la etapa final de pruebas durará entre 24 y 36 meses para verificar la eficacia de la vacuna y que genere protección a largo plazo.

Otro proyecto que estuvo cerca de conseguirlo

Por su parte, la última vez que un proyecto similar logró llegar hasta esta instancia fue en 2009. El trabajo encabezado por Sanofi-Pasteur demostró evitar el 30 por ciento de las infecciones por VIH pero al ser una cifra tan baja no logró su objetivo y por lo tanto la vacuna no fue autorizada. Pero se espera que ahora sea distinto y por fin se consiga uno de los pendientes más grandes que tiene la industria farmacéutica.