El desarrollo de la tecnología nunca se detiene y una de las herramientas más poderosas que se han creado cada vez es más accesible. Se trata de la inteligencia artificial (IA) y aunque ofrece una amplia gama de posibilidades, es imposible que algún día pueda sustituir a los expertos en salud mental como los psiquiatras y psicólogos.
Aunque los algoritmos de procesamiento de lenguaje natural son capaces de identificar patrones sintácticos, sugerir ejercicios cognitivo-conductuales o responder al instante, en este contexto la “perfección” es una debilidad. La razón reside en la esencia misma de la condición humana: la subjetividad, la empatía genuina y la experiencia vivida.
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La IA no tiene la capacidad para sustituir a los psiquiatras y psicólogos
Acerca de este tema, la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA) compartió que la IA puede ser una herramienta complementaria en acciones de orientación y psicoeducación; sin embargo, no sustituye la atención que brindan profesionales de la psicología y la psiquiatría.
La titular de CONASAMA, Yerania Emireé Enríquez López, señaló que el creciente uso de estas tecnologías para consultar temas relacionados con el estado de ánimo, ansiedad, depresión u otras situaciones emocionales hace necesario sensibilizar a la población sobre sus alcances y limitaciones.
Explicó que la disponibilidad las 24 horas del día, la respuesta inmediata y la posibilidad de interactuar mediante un lenguaje que simula una conversación humana son algunos de los factores que han favorecido que las personas recurran a estas herramientas en busca de orientación o acompañamiento.
También dijo que, pese a estas características, los sistemas de IA no realizan una valoración clínica integral ni cuentan con las capacidades profesionales necesarias para desarrollar un proceso psicoterapéutico, identificar todos los factores de riesgo o responder ante los dilemas éticos que pueden presentarse durante la atención de una persona.
“Su potencial está en funcionar como una herramienta de apoyo complementaria y psicoeducativa. Por ejemplo, puede orientar sobre ejercicios de respiración o proporcionar información general, pero jamás debe considerarse un sustituto de una psicóloga, psicólogo, psiquiatra u otro profesional de la salud mental”, puntualizó.
Advirtió que estos sistemas pueden reforzar o validar las ideas de las personas usuarias sin realizar la valoración, confrontación terapéutica y seguimiento propios de una intervención profesional.
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10 motivos por los cuales la IA no puede reemplazar a los profesionales de la salud mental
- La salud mental requiere una relación humana.
- La empatía humana tiene una dimensión emocional.
- El diagnóstico requiere contexto.
- Existen situaciones que requieren valoración presencial.
- La valoración del riesgo es especialmente delicada.
- Los medicamentos requieren supervisión médica.
- La psicoterapia no consiste únicamente en conversar.
- La IA puede cometer errores o generar información incorrecta.
- Cada paciente tiene una historia irrepetible.
- La responsabilidad profesional es indispensable.
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La tecnología debe ser una aliada y no una enemiga
La titular de CONASAMA enfatizó que la respuesta frente al avance de estas tecnologías no debe centrarse en rechazarlas, sino en promover un uso informado, responsable y ético, que permita aprovechar sus beneficios sin atribuirles capacidades que actualmente no poseen.
De igual forma, la IA puede contribuir a fortalecer algunas acciones de los psiquiatras y psicólogos, ampliar el acceso a información y proporcionar herramientas de apoyo inicial. Aunque de ninguna forma su diseño e implementación en este ámbito deben mantenerse siempre como complemento y no como reemplazo de la atención especializada.
