La negligencia médica atenta contra la vida del paciente

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La negligencia médica, es un tema muy controversial, ya que, en la práctica clínica surgen complicaciones que no se pueden prevenir. Sin embargo, hay normas oficiales y guías de buena praxis, que los profesionales de la salud deben cumplir. Ya que, no están exentos de demandas e inconformidad por parte de los usuarios sobre los servicios que prestan.

Más aún, cuando surgen lesiones o daños graves que ponen en riesgo la salud o la vida del paciente.  De ahí, que el valor de la ética profesional debe ser inalienable y estar presente en cada acto médico. Sobre todo, porque el dolo no tiene cabida en una profesión donde el compromiso es salvaguardar la vida, sin distinción alguna y mejorar la calidad de vida.

La negligencia y la impericia son los causantes de una mala praxis

Por esto, los facultativos deben apegarse a los estándares de la práctica médica. Ya que, cuando sucede alguna alteración física o una afectación moral, inesperada, el paciente tiene todo el derecho a reclamar una indemnización. Donde, el profesional sanitario estará bajo tela de juicio, en un proceso de juzgamiento, frente a un tribunal disciplinario.1

De hecho, en México, la comisión de arbitraje médico es el encargado en primera instancia de ofrecer una conciliación. En, pero, los colegios médicos estatales y nacionales, actúan como gestores de defensa, buscando esclarecer a conciencia el actuar del profesional sanitario. De tal modo que, se absuelva o se le impute responsabilidad civil o penal, de acuerdo al caso.1

De este modo, se deben evaluar diferentes criterios antes de proferir una sentencia. Donde, es necesario demostrar que la lesión, tiene relación de causalidad con el diagnostico o procedimiento médico. Además, se refiere el incumplimiento de la estandarización de los procedimientos, adjuntando, las pruebas de las consecuencias del acto; trauma, incapacidad, gastos médicos o salarios perdidos; para darle claridad a los hechos. 2

En todo caso, este puede llegar a ser un proceso largo y dispendioso, donde la ética profesional está en juego. Al igual que, la confianza, calidad y reconocimiento de la institución, en caso de relacionarse con una clínica o centro de salud.  Por tanto, los profesionales   en salud, deben apegarse a la normatividad sanitaria vigente dictada por el ministerio de salud de la región.

La claridad de los hechos depende de la indagación

Podemos ver, que en algunos casos la negligencia médica, puede observarse a simple vista, por ejemplo, cuando a un paciente le intervienen quirúrgicamente la rótula del pie sano. Sin embargo, en otros casos es difícil anexar evidencia. Por lo tanto, contar con la asesoría de un perito médico y de un abogado especializado en aspectos clínicos, será una gran ventaja para ambas partes, gracias a que son expertos en el manejo de la jurisprudencia respectiva.

Sobre todo, porque se requiere acumular evidencia sobre los datos depositados en la historia clínica y las pruebas diagnósticas realmente realizadas. Además, se evalúa la precisión del diagnóstico, los fármacos recetados y los tratamientos recomendados. Todo esto, con el fin de establecer si existe un punto de quiebre en el cual se percibe una mala práctica, que compromete la integridad del paciente.2

De esta manera, la negligencia médica, se convierte en un riesgo que viven todos los días los profesionales de la salud. Ya que, cada una de las decisiones que tomen pueden afectar en forma positiva o negativa el bienestar y la vida del paciente. Llevando a reclamos, que pueden terminar con la carrera médica, porque muchas veces no solo se piden indemnizaciones, multas o penas de prisión, si no, que también pueden inhabilitar al profesional, retirando la licencia.

 

 

 

Referencias:

1.Zendejas Vázquez Jorge Alfredo. Mala praxis, distinción ético-legal. Cir. gen [revista en la Internet]. 2017 jun [citado 2021 Oct 02]; 39(2): 119-123. Disponible en:

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-00992017000200119&lng=es.

2.Roberto Anaya-Prado, Camerina Aguilasocho Gaxiola, Daniel Schadegg Peña, Ameli Arreola Valles, Carlos E. Pérez Ávila, Juan B. Medina Portillo. Praxis médica. Cirujano General. [internet]  2013 [consultado 1 oct.2021] ;35(2): 164-166. Disponible en:

https://www.medigraphic.com/pdfs/cirgen/cg-2013/cgs132o.pdf.