Tal y como lo marca la ley, los directores de las principales instituciones públicas han tenido que acudir al Senado de la República para presentar un resumen de su trabajo realizado. Es un acto de democracia en donde muestran todo lo que han hecho y al mismo tiempo son cuestionadas sus decisiones. En semanas previas ya lo han hecho el Dr. Hugo López-Gatell y el Dr. Jorge Alcocer, siendo ambos bastante criticados por su manejo de la pandemia.

Ahora fue el turno del director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Luis Antonio Ramírez Pineda, quien aseguró que se ha hecho lo correcto tanto en beneficio de los derechohabientes como del personal médico.

Durante su comparecencia ante las Comisiones Unidas de Salud y Seguridad Social manifestó que su estrategia de trabajo está marcada por cinco objetivos prioritarios que busca cumplir durante su gestión:

  • Terminar las obras inconclusas y poner en condiciones dignas de servicio a las que presentan deterioro, así como atender las necesidades de equipamiento de nuestros espacios de salud.
  • Poner en práctica una política de transparencia para evitar corrupción y disminuir paulatinamente las prácticas de subrogación.
  • Mejorar la atención a los derechohabientes en los 21 servicios, seguros y prestaciones.
  • Sanear las finanzas del Instituto, cumplir con las deudas contraídas con nuestros proveedores, y reducir el déficit en el seguro de salud.
  • Consolidar un modelo de prevención en esta materia.

El titular del ISSSTE comunicó que desde el inicio de la actual Administración Federal, se inició un proceso de equipamiento en las clínicas para recuperar su capacidad de respuesta y atención a los pacientes. Están concluidas obras que estaban sin terminar, rezagadas u olvidadas, como las ubicadas en Piedras Negras, Coahuila; Delicias, Chihuahua; Tepic, Nayarit; Villahermosa, Tabasco, y Tláhuac, Ciudad de México.

De igual manera, se dotó de 10 quirófanos al Hospital Regional “1º de Octubre” y de una nueva área de urgencias en el Hospital Regional “Gral. Ignacio Zaragoza” de la Ciudad de México.

Con recursos del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) rehabilitó el hospital Carlos Calero en Cuernavaca, Morelos, y también operan directamente el nuevo hospital del ISSSTE en Tepic, Nayarit.

Trabajo del ISSSTE durante la pandemia

Al referirse a la pandemia, informó que se ha atendido a más de 55 mil pacientes Covid, con una ocupación hospitalaria promedio nacional de 63 por ciento en los momentos más críticos, recibiendo tanto a derechohabientes como población en general y sin descuidar otras tareas esenciales para el cuidado de la salud.

Indicó que se hizo la reconversión del 100 por ciento de las 112 unidades médicas hospitalarias registradas para atender la Covid-19 y hubo un incremento de las camas disponibles al pasar de mil 618 a dos mil 581; el número total de ventiladores creció 150 por ciento.

Además, con sólo 21 mil 404 trabajadores de la salud, que representa el 26.7 por ciento del total, más 4 mil 331 médicos y enfermeras contratados con el apoyo del INSABI, se atienden a los pacientes COVID, debido a que, como medida preventiva casi 35 mil trabajadores de la salud, 43 por ciento, fueron considerados vulnerables por su edad o por tener alguna enfermedad considerada de riesgo ante el virus y se mandaron a su casa, en tanto que 23 mil 980, el 30 por ciento, se mantuvieron para la atención de los pacientes no COVID.

El titular del organismo aseguró que de ninguna manera se ha descuidado el tratamiento de otros padecimientos como quimioterapia y radioterapia; a través del Programa “AsISSSTE Infarto” están disponibles 25 unidades de atención para emergencias cardiovasculares lo cual ha permitido reducir la mortalidad de 24 al 9 por ciento. Además, al día de hoy reanudaron los procedimientos quirúrgicos complejos como trasplantes de riñón y córnea o las cirugías robóticas que mejoran la calidad de vida de los pacientes con cáncer de próstata.