Las enfermedades de los huesos pueden prevenirse

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El envejecimiento es el principal factor de riesgo al hablar de las diversas fisiopatologías que inquietan al ser humano. Sin embargo, las enfermedades de los huesos también pueden afectar a las personas jóvenes si no se toman medidas de prevención. Sobre todo, porque en estos tiempos modernos la buena nutrición y la actividad física, se ha visto relegadas por el consumismo y el sedentarismo, afectando paulatinamente la salud.

Los huesos son el soporte de nuestro cuerpo

De hecho, el esqueleto es el que le da forma al cuerpo, soporta el peso y protege todos los órganos, incluyendo al cerebro. De ahí, que cualquier patología que los afecte puede llevar a deformar, desestabilizar y afectar el correcto funcionamiento del organismo. 1

Por tanto, es bueno conocer los síntomas que revelan las enfermedades de los huesos. De ahí, que la fragilidad en las uñas, disminución en las encías, dolores musculo esqueléticos, falta de fuerza y perdida de altura, se conviertan en señales de que algo no anda del todo bien. 1

Así, podemos ver que el rápido crecimiento de los niños puede llevar a producir enfermedades en los huesos, como la osteocondritis, Que se define como la falla en la osificación del cartílago articular, produciendo una perdida graduar en la alineación esquelética. Lo que hace que las placas de crecimiento se vean afectadas.2

Asimismo, la malnutrición puede terminar en raquitismo en los infantes, haciendo que los huesos sean débiles por la falta de calcio, fosforo y vitamina D. Pero, la herencia también hace su parte con la Osteogénesis imperfecta, logrando que los huesos se rompan sin causa aparente, apareciendo anomalías óseas, dolor crónico y posibles dificultades de movimiento.2

Hay mayor prevalencia en los adultos

Es real, que las lesiones, el deterioro gradual debido a la edad y la acumulación de toxinas en el organismo, hacen que los huesos se muestren debilitados con mayor frecuencia en los adultos mayores. Dando como resultando, una pérdida de masa ósea que lleva a la Osteoporosis. De manera similar encontramos que al atravesar un cuadro de neumonía se puede desarrollar una osteomielitis infecciosa, repercutiendo en los huesos.  Al tiempo, que aparece el cáncer, probablemente por la herencia.3

Prevenir es posible

Vemos, que existen muchas enfermedades de los huesos que no pueden prevenirse porque dependen de la genética y la herencia. Pero, también es claro que Practicar ejercicio regularmente evitando lesiones y caídas, tomar el sol regularmente con responsabilidad para aumentar el nivel de vitamina D. A la vez que disminuir el consumo de alcohol, es importante para minimizar los riesgos.3

Además, toma gran importancia, atender la nutrición. Ya que, se debe buscar ingerir alimentos que aporten vitaminas, minerales y oligoelementos de manera natural. De ahí, que incluir en la dieta diaria alimentos con alto aporte de calcio como la espinaca, favorece notablemente al organismo. Mas aun cuando tiene vitamina K, ácido fólico, hierro, fibra y vitamina A.3

Por tanto, aunque estamos acostumbrados a asociar las fracturas con los adolescentes y la osteoporosis con los adultos mayores. Debemos darnos cuenta que a cualquier edad es probable que afrontemos factores de riesgo que pueden llegar a irrumpir en la vitalidad del sistema óseo; formado por 206 huesos; poniendo en riesgo la capacidad de movimiento y la calidad de vida.

Referencias:

1.Lafita J. Fisiología y fisiopatología ósea. Anales Sis San Navarra [Internet]. 2003 [citado 2021 Sep.  09]; 26(Suppl 3): 7-17. Disponible en:

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272003000600002&lng=es.

2.M. Alonso Franch, M.P. Redondo Del Río, L. Suárez Cortina. Nutrición infantil y salud ósea. Anales pediatría. [internet] 2010 [consultado 9 sep. 2021]: 80(1): 1-11. Disponible en: https://www.analesdepediatria.org/es-nutricion-infantil-salud-osea-articulo-S1695403309005384.

3.Acosta Cedeño Alina, Acosta López Ledeymis, Díaz Socorro Cossette, Navarro Despaigne Daysi, Cabrera Gámez Maité. Calidad ósea en adultos de edad mediana. Rev. Cubana Endocrinol [Internet]. 2015 ago. [citado 2021 Sep.  09]; 26(2): 147-157. Disponible en:

http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-29532015000200005&lng=es.