Los medicamentos son una de las invenciones más importantes del mundo contemporáneo porque han permitido salvar vidas. Por desgracia, también han propiciado el surgimiento de un mercado ilícito que afecta a la salud y a la economía. Con esto en mente, Eli Lilly y Compañía de México lanzó una alerta por la comercialización ilegal de tirzepatida fuera de los canales autorizados.
Esta advertencia surge tras evaluaciones realizadas por la compañía a formulaciones irregulares que muestran evidencia de contaminación y otros problemas críticos de seguridad que pueden representar riesgos para la salud de las personas.
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Lilly identifica presencia de tirzepatida ilegal en México
El apogeo de las redes sociales ha provocado un peligroso fenómeno: la venta de medicamentos. Se trata de medios no oficiales que buscan atraer el consumo mediante precios más bajos aunque sin garantizar la procedencia de los productos.
De igual forma, existen otras alternativas como los puestos callejeros que siguen la misma estrategia. En todos los casos se trata de alternativas que representan un riesgo para la salud porque los medicamentos que ofrecen no están en óptimas condiciones y su formulación no es la adecuada.
A partir de lo anterior, la empresa advierte que algunos de estos productos se promocionan como versiones “personalizadas”, cuando en realidad contienen aditivos no probados para uso en combinación como vitamina B12, glicina, piridoxina, niacinamida o carnitina, los cuales carecen de evidencia clínica que respalde su uso en combinación con tirzepatida. Estos aditivos son incorporados sin sustento científico y no forman parte de la autorización regulatoria del producto.
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Una combinación peligrosa no autorizada
De acuerdo con el análisis de Lilly, la mezcla de tirzepatida con vitamina B12 puede generar una nueva entidad química, distinta de la molécula original, con efectos desconocidos en su seguridad, eficacia y toxicidad.
Asimismo, se detectan diferencias relevantes en potencia y componentes que no están presentes en medicamentos aprobados.
“Cuando una persona adquiere un producto comercializado fuera de los canales establecidos y sin autorización sanitaria, no tiene certeza sobre lo que realmente recibe. Esto no solo constituye una irregularidad, sino un riesgo real para la salud, especialmente cuando se han identificado impurezas, contaminación bacteriana y combinaciones no probadas”, señala Santiago Posada, vicepresidente del área médica de Eli Lilly y Compañía de México.
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¿Cómo se debe adquirir y consumir la tirzepatida?
Por lo anterior, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) enfatiza que la adquisición y uso de tirzepatida debe realizarse únicamente bajo prescripción médica, conforme al artículo 226 de la Ley General de Salud. El uso indiscriminado y sin supervisión médica puede provocar estrés o sobreactividad en órganos como el hígado o el páncreas, lo que puede derivar en fallas orgánicas.
En este sentido, Lilly subraya que la distribución y uso de productos no autorizados o de procedencia desconocida representa un riesgo inaceptable, ya que no existe certeza sobre su origen, calidad, condiciones de fabricación, almacenamiento, transportación o real. Estos productos suelen comercializarse como alternativas de fácil acceso, sin controles adecuados, sin supervisión médica y sin prescripción.
Actualmente, la única tirzepatida aprobada en México por las autoridades sanitarias es la desarrollada y comercializada por Lilly, la cual cuenta con registro sanitario y cumple con los estándares de calidad, seguridad y eficacia establecidos por la Cofepris. Cualquier otro producto carece de autorización, no ha sido evaluado clínicamente y representa un riesgo para la salud.
Asimismo, la compañía enfatiza que no comercializa sus medicamentos a través de redes sociales, sitios web no verificados, aplicaciones móviles, gimnasios, centros de bienestar o establecimientos no autorizados. Es fundamental consultar a un profesional de la salud para recibir orientación médica adecuada.
