Los 3 hábitos que más dañan tu salud sin que te des cuenta

La realidad es que hay hábitos que dañan tu salud sin que te des cuenta. Pero tan pronto como los cambiemos nos sentiremos mejor.

Qué aspectos de nuestras rutinas en realidad están causando más daño de lo que nos damos cuenta? ¿Existen hábitos que dañan tu salud sin que te des cuenta?

La realidad es que cada día podemos estar dañándonos a nosotros mismos sin siquiera darnos cuenta, y tan pronto como cambiemos esos hábitos, nuestros cuerpos se sentirán mejor y más saludables por ello.

Los 3 hábitos que más dañan tu salud sin que te des cuenta

El primero de los hábitos que dañan tu salud y te empujan a una vida sedentaria es no beber agua, o realizar una ingesta casi nula. Esto se debe a que a medida que la persona se acerca a la vejez, la sensación de sed tiende a reducirse. Es por ello que las personas mayores se deshidratan más que los jóvenes. En este contexto, se aconseja beber 2 litros diarios.

Por otro lado, la ingesta de proteína es fundamental y cuando la persona supera las seis décadas comienza a reducir sus porciones semanales. Es fundamental retomar esta práctica alimenticia ya que ayuda a mantener la masa y fuerza muscular, la salud ósea y colabora en la pérdida de peso. En consecuencia, especialistas en nutrición recomiendan consumir más huevos, pollo y carne de ternera.

Por último, un mal hábito cuando nos aproximamos a la vejez es comer a deshoras, empujados por el sedentarismo. Esto afectará a la salud desde el punto de vista del descanso, ya que cambiarán los ritmos de sueño y se sufrirán más periodos de insomnio, evitando que el cuerpo y la mente se regeneren fácilmente.

Además esto causará el aumento de peso de la persona y se incrementarán los riesgos cardíacos.

¡CORRIGE TUS MALOS HÁBITOS ALIMENTICIOS!

Por otro lado, además de corregir los hábitos antes mencionados también es bueno que identifiques tus malos hábitos alimenticios.

Echa un vistazo a tus hábitos alimenticios y determina cuáles te hacen más saludable y cuáles no. Comprender que algunos de sus hábitos fomentan una alimentación poco saludable es un buen primer paso para mejorar la forma en que come.

¿Comes demasiado rápido?

tu cerebro puede tardar 20 minutos en darse cuenta de que el cuerpo ha comido lo suficiente. Devorar una hamburguesa en tu escritorio mientras trabajas o envías mensajes de texto puede suceder tan rápido que tu estómago no tiene la oportunidad de enviarte señales de saciedad. Comer alimentos demasiado rápido puede hacer que comas más de lo que deberías.

¿Llenas tu plato con demasiada comida?

Las investigaciones muestran que las personas comen más de platos más llenos, incluso si todavía no tienen hambre. Marcar el tamaño correcto de la porción es una buena manera de mejorar tus hábitos alimenticios. Es mejor poner muy poco que demasiado en el plato.

¿Haces un punto para comer hasta el último bocado?

Por último, esto no es necesariamente algo malo. Después de todo, no quieres desperdiciar comida. Pero debe tener las porciones correctas para empezar. Los restaurantes pueden llenar un plato con suficiente comida para alimentar a tres personas. No necesitas limpiar tu plato. Deja de comer cuando estés lleno y llévate el resto a casa.

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