Los mandamientos de la atención personalizada al paciente

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Cualquier empleado que tenga contacto con los pacientes tiene encima una gran responsabilidad: ofrecer un trato personal de lujo. La atención personalizada puede marcar la diferencia entre la fidelización y el olvido, por lo que debes recordar a tu equipo de trabajo la importancia de este importante servicio.

La importancia de la atención personalizada

¿Sabes en qué radica la satisfacción de los pacientes? Por lo general, ésta dependerá de la percepción que tenga sobre el trato recibido. Si fue bueno, cordial y eficaz, seguro que tu cliente regresará cuando te necesite ,y lo mejor de todo, te recomendará con otras personas. Pero si el servicio fue malo e indiferente, te aseguramos que esa será la última vez que lo veas en tu consultorio. 

Por eso te presentamos los mandamientos de la atención personalizada que debes seguir al pie de a letra:

  • No olvide saludar. Cuando llegue tu paciente, no seas descortés y ofrece las buenos días, las buenas tardes, o noches, según sea el caso.
  • Sé cordial. Una de las principales causas por las cuales los pacientes no regresan a un consultorio es el porque la atención que recibieron fue indiferente y fría. No seas parte de ese grupo mal encarado y brinda a tu paciente una atención amable, cordial y agradable.
  • No hagas esperar a tu paciente. Sabemos que esto en ocasiones puede ser un poco difícil, pues las necesidades de cada paciente son diferentes. Si te encuentras atendiendo una llamada o llevas mucho tiempo atendiendo a un cliente, sé cortes y pide a tu asistente que informe al próximo paciente que en cuanto puedas, lo atenderás. 
  • Cuida la apariencia. El prestigio de tu clínica se puede ver afectada por una mala imagen. Y con esto nos referimos a la imagen de tus instalaciones y de tu persona. Siempre debes estar preocupado por ofrecer una imagen formal y profesional.
  • Comprométete con tus pacientes. Si prometes a tu cliente que le llamarás por teléfono o que le mandarás un correo electrónico para darle seguimiento a su caso, cúmpleselo. Sabes bien que una promesa que no se cumple puede ocasionar que tu paciente deje de confiar en ti.
  • Aprende a no discutir y a respetar la opinión del paciente. Si el cliente quedó a disgusto con el servicio o con el tratamiento, lo peor que puedes hacer es enojarte y discutir con él. Recuerda, ante este tipo de situaciones siempre debes conducirte con amabilidad y mostrarte abierto al diálogo. 

Sigue los anteriores consejos y no eches a perder en un instante el prestigio que te has ganado con mucho esfuerzo.