Desde su llegada a México hace poco más de dos décadas, los medicamentos genéricos han provocado un fuerte debate. Aunque su mayor virtud es lo económico de su precio, también hay aspectos negativos como su efectividad contra las enfermedades para las que fueron creados. Es una controversia que a la fecha permanece vigente y parece complicado poder definir si son más sus virtudes o sus defectos.

Ahora bien, otra discusión que permanece hasta nuestros días es si resulta conveniente o no que los médicos recomienden este tipo de fármacos a sus pacientes. Se trata de una complicada pregunta para la que se deben de tomar en cuenta múltiples aspectos. Poder responder al instante implicaría no analizar de manera completa la actual realidad de nuestro país.

Lo bueno y lo malo de los genéricos

En primera instancia se debe recordar que existen al menos 40 millones de mexicanos que carecen de seguridad social. Por lo regular se trata de personas de muy bajos recursos que viven al día y no cuentan con el suficiente capital para adquirir todo lo que quisieran. Al igual que los demás habitantes, en cualquier momento se pueden enfermar y van a requerir de la revisión de un médico y seguir un tratamiento.

Al tomar en cuenta que sus ingresos son limitados, parece razonable el uso de genéricos. En su caso sólo existen dos opciones: acceder a lo más económico o no tener la posibilidad de otro tipo de medicamentos.

Aunque ahora se debe recordar una de las mayores críticas que se realizan a los genéricos. Sus detractores afirman que su efectividad es inferior a la de las medicinas de patente. Por lo mismo, se requieren de dosis mayores, lo que implica comprar más cajas y someterse a tratamientos más extensos. Inclusive se menciona la posibilidad de obtener una curación parcial con el riesgo a presentar una recaída.

A partir de lo anterior se infiere que al final el gasto total suele ser similar entre ambas alternativas. La diferencia es que los medicamentos de patente son más caros pero la duración de los tratamientos son menores. Mientras que los genéricos son más baratos pero se necesita un consumo mayor. Como consecuencia, lo que se paga puede llegar a ser lo mismo.

Cofepris apoya los medicamentos económicos

También es conveniente analizar la postura de las autoridades con respecto al tema. En el caso de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha manifestado su apoyo al consumo de genéricos. En días recientes dio a conocer la eliminación de algunos criterios que limitan la producción de esta opción de curación. Con esto se busca que existan más opciones a bajo precio para los mexicanos.

Además se debe recordar que del 1 de diciembre de 2018 al 20 de agosto de este 2020 la Cofepris ha expedido 375 registros de medicamentos genéricos, entre los que destacan aquellos que permiten atender padecimientos prioritarios como cáncer, VIH, enfermedades infecciosas, analgesia, cardiopatías, hipercolesterolemia, narcolepsia, osteoporosis y depresión mayor.

Inclusive si se mira en el extranjero, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) apoya el consumo de genéricos aunque de manera controlada. Por tal motivo en 2019 publicó una guía sobre su correcto consumo.

Lo único que es claro es que al final se trata de una cuestión de apreciación en donde existen aspectos tanto positivos como negativos.

Y en tu campo profesional, ¿qué opinas sobre los medicamentos genéricos?