Marihuana, ¿la receta contra la demencia en la vejez?

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Recientemente los usos y productos basados en marihuana, conforme se acepta su uso lúdico y medicinal en más países del mundo, han tendido a multiplicarse. Una investigación en Texas propuso que podría servir para reducir derrames cerebrales, ha sido (falsamente) anunciada como cura del cáncer y hasta corrieron rumores que Coca-Cola pensaba adicionarla a sus productos.

Un estudio liderado por la Universidad de Bonn en Alemania, publicado en la revista Nature Medicine, también ha señalado que la marihuana podría ayudar a reducir el deterioro mental de los adultos mayores. Específicamente, sus resultados sugieren que una dosis diaria de tetrahidrocannabinol (THC, una de las sustancias activas de la planta) podría mejorar las conexiones cerebrales que tienden a dañarse durante la vejez.

Andreas Zimmer, miembro del Instituto de Psiquiatría Molecular de la Universidad y autor líder del estudio, apuntó que en un modelo animal con ratones se pudo confirmar que el THC tiene un efecto muy poderoso para revertir los efectos del envejecimiento y recuperar funciones en memoria y aprendizaje. Esto corroboraría el efecto positivo de la marihuana en el cerebro.

[El THC puede simular el sistema endocannabinoide, que tiene  un rol muy importante en las funciones cognitivas]. Conforme aumentamos de edad, la cantidad de cannabinoides que se producen naturalmente en el cerebro se reduce. Cuando la actividad de esta estructura se deteriora, observamos también un desgaste acelerado de la capacidad neuronal.

Zimmer y su equipo de trabajo realizaron su investigación al ver que, aunque a marihuana es identificada como causa de deterioro cognitivo en jóvenes, no había pruebas de su efecto en la población mayor. Como los ratones tratados con THC probaron tener conexiones cerebrales más fuertes, esta droga podría servir para desarrollar alternativas farmacológicas contra la demencia.

Aunque el equipo de investigación admite que hay una gran diferencia entre el cerebro humano y el de los ratones, esperan que el mismo efecto pueda replicarse en pacientes. Sin embargo, admitieron que se necesitan pruebas clínicas para identificar en qué dosis y cuál segmento poblacional sería el que más podría beneficiarse de este efecto del THC. Apuntaron, sin embargo, que se utilizaría el compuesto en su estado puro en lugar de experimentar con cigarros de mota.