Dentro de tu trayectoria profesional sabes que existen algunas malas prácticas entre la población. Una de las más evidentes es la relacionada con la alimentación, la cual ahora ha generado una grave crisis de sobrepeso y obesidad. Tener exceso de masa corporal está relacionado con el desarrollo de más de 100 enfermedades y padecimientos. A pesar de que tú como médico le repitas a tus pacientes que deben cuidar su cuerpo, no por vanidad sino por su propia salud, la realidad es que la mayoría no hacen caso.

La temida automedicación

Y en ese sentido, otra mala práctica que prevalece entre los mexicanos es la automedicación. Para muchas personas es más sencillo comprar un fármaco que “asumen” los va a curar a pesar de no contar con el aval de un profesional de la salud. Por buscar ahorrarse el dinero de una consulta no lograr alcanzar una curación plena e inclusive ponen en peligro su bienestar.

A su vez, durante la actual pandemia se han incrementado los casos de automedicación en nuestro país. Muchos habitantes mantienen la falsa idea de que los hospitales y clínicas son sitios peligros y por eso, a pesar de sentirse mal, se abstienen de acudir.

Mientras toda la población está expuesta a cometer este error, donde representa mayor peligro es entre los niños. En la mayoría de las ocasiones las fallas inician por descuidos de los padres de familia que no colocan los medicamentos en un botiquín bien resguardado.

Consumo inapropiado de medicamentos en niños

Para entender la gravedad del problema, el Dr. Juan Elías Víquez Guerrero, titular de la Clínica de Atención al Paciente Intoxicado de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, dijo que el 80 por ciento de los casos de automedicación en niños ocurren dentro del hogar.

Además también mencionó que la principal vía de administración de las medicinas es a través de la boca. Al ser ingeridas llegan al estómago y pasan posteriormente al intestino y, finalmente, a la sangre. Lo anterior condiciona un cuadro de intoxicación que puede poner en peligro la vida de quienes incurran en esta falla.

También indicó que uno de los medicamentos más utilizados por los padres es el paracetamol o acetaminofén para controlar la fiebre. El inconveniente es cuando se consume de manera irresponsable y sin la recomendación de un médico porque puede ocasionar lesiones en hígado.

Finalizó al decir que algunas medidas de prevención para evitar que los niños tomen los medicamentos son guardarlos bajo llave, colocar los pastilleros en un lugar fuera de su alcance, nunca decirles que son dulces y conservarlos en sus envases originales.