Dentro del campo de la salud se requiere de personas que sean profesionales en todos los sentidos. No es sencillo conseguir ser un médico de cualquier área por todos los obstáculos que se deben enfrentar. Desde el simple hecho de ingresar a la universidad es bastante complicado, en especial dentro del sector público donde existe una demanda inusitada. Mientras que ya en el aspecto laboral las exigencias son todavía mayores, tanto por parte de los pacientes como de sus familiares y también de tus colaboradores.

En ese sentido, jamás se puede olvidar que todas las personas que acuden contigo depositan toda su confianza en ti. Esperan que hagas tu mejor esfuerzo para conseguir su recuperación y el alivio a sus dolores. Por lo tanto, no puedes defraudarlos porque además de que eso impediría conseguir una relación a largo plazo, también puede derivar en problemas legales.

Errores que cuestan vidas

Precisamente en Francia ocurrió un penoso hecho reportado por la BBC que muestra la irresponsabilidad en la que no puedes caer. En septiembre de 2014 inició un largo y tortuoso proceso penal en contra de la anestesióloga Helga Wauters, quien ahora tiene 51 años de edad.

Todo parte del hecho de que la acusada acudió alcoholizada a trabajar. En su hospital apoyó a sus compañeros en la atención de un parto que presentó complicación y obligó a realizar una cesárea de emergencia. El problema es que por su condición no pudo brindar una atención óptima y el suceso derivó en la mujer de la paciente de origen inglés.

A partir de entonces, los familiares de la víctima iniciaron una denuncia contra quien resultara responsable. Con base en el acta levantada, sin darse cuenta Wauters intubó la vía digestiva en lugar de la respiratoria, lo que al final provocó el deceso.

Como parte del proceso la acusada aceptó que había consumido alcohol antes de presentarse a laborar. En tanto que después de un proceso que se prolongó por años, las autoridades francesas determinaron a la anestesióloga como culpable.

Resolución de las autoridades

Como parte del veredicto se le condenó a pagar una multa de 1.4 millones de euros a la familia de la víctima y además deberá permanecer en prisión por tres años. De igual forma, su carrera dentro del campo de la salud se encuentra en duda porque por su antecedente será complicado que en un futuro pueda trabajar en algún hospital.

Mientras tanto, de los errores ajenos siempre se deben obtener lecciones para evitar cometer las mismas equivocaciones. Recuerda que una falla tuya no sólo te afecta a ti sino también a todo tu equipo de trabajo. Además de que en tus manos se encuentra la integridad y bienestar de los pacientes.