Médicos de Liverpool desconectarán a paciente de 22 meses en “estado semivegetativo”

544

Médicos del Alder Hey Children’s Hospital (AHCH), uno de los centros de asistencia médica especializada más importantes que existen en corazón de Liverpool, en el Reino Unido, recibieron un dictamen emitido por el Tribunal Superior de Justicia del país europeo por el cual se les autoriza la desconexión de un paciente de 21 meses de nacido del sistema que lo mantiene con vida artificialmente. Una hecho que contraviene la voluntad de los padres del paciente pero que da fortaleza a la decisión médica.

El caso de Alfie Evans

Con esto en mente y de acuerdo en la información difundida por la cadena BBC, el fallo del máximo tribubal de justicia en el Reino Unido se sustentó sobre la base de los profesionales de la salud del AHCH que señalaron que “seguir tratando al niño era cruel, injusto e inhumano.

El tribunal fue informado de que el niño sufre de una condición neurológica degenerativa que los doctores no han podido diagnosticar de forma definitiva. Sin embargo, la magistratura indicó que aceptaba la evidencia médica que mostraba que continuar con el tratamiento era inútil y añadió: La necesidad de Alfie ahora es recibir un cuidado paliativo de buena calidad. El paciente perdió la capacidad de escuchar, ver, oler o responder al tacto debido a la catastrófica degeneración de su cerebro.

De acuerdo con la BCC los padres tienen pensado llevar al paciente a Roma, donde intentarán ayudar al paciente con otro equipo de profesionales. Sin embargo, el fallo de la corte aprobó la desconexión para este viernes 02 de marzo.

La desconexión inglesa

La desconexión de Alfie Evans se suma a los casos documentados por Saludiario:

Con base en una decisión tomada hoy por la Corte Suprema, el pequeño de 11 meses deberá ser desconectado del respirador artificial, ya que no es del mejor interés del niño dejarlo conectado a las máquinas de ventilación artificial que le permiten sobrevivir. Su postura coincide con la de los médicos, que recurrieron a la Justicia ante la negativa de sus padres.

Los niños con esta enfermedad suelen morir en el primer año de vida; sin embargo, a través de un sitio de financiamiento crowdfunding los padres han recolectado un millón y medio de dólares para someterlo a un tratamiento experimental en Estados Unidos, el cual si bien no lo curará, permitirá extender su vida.

 

Imagen: Bigstock