Sin importar las circunstancias los médicos y demás trabajadores de la salud siempre están dispuestos a brindar apoyo. Desde consultas generales hasta especializadas nunca dudan en ofrecer sus servicios para atender a los pacientes. Es una de las profesiones más antiguas de la humanidad y va a permanecer hasta la eternidad porque la tecnología jamás podrá igualar el servicio de un humano. Puede ser complementaria pero nunca sustituta porque la empatía es una virtud que una máquina no puede replicar.

A pesar de lo anterior, en situaciones como la que se vive en la actualidad se han presentado diversas irregularidades. La pandemia ha mostrado que todos están expuestos a contagiarse. No hay personas inmunes e inclusive hay varios casos de reinfección. Por lo tanto, inclusive quienes ya se infectaron una vez y superaron la enfermedad pueden volver a contraerla.

En ese sentido, los médicos pertenecen al gremio que sufre de un mayor riesgo. Por su actividad están en constante exposición al virus SARS-CoV-2 y eso los coloca en desventaja ante los demás. De hecho, tan sólo en México ya se han reportado más de dos mil 600 decesos a causa de esta nueva enfermedad.

No todos los médicos tienen la misma prioridad

Dicho todo lo anterior, una de las problemas de las autoridades nacionales fue que los médicos tendrían prioridad para recibir la vacuna contra la Covid-19. Por desgracia no ha sido del todo cierto porque conforme han pasado los días se han hecho adecuaciones que han dejado a miles excluidos.

En primera instancia se hizo una adecuación para poder aplicar la inmunización. Debido a las pocas dosis que han llegado al país sólo se ha administrado al personal de hospitales públicos que atienden directamente a pacientes infectados. Aunque debido a la interrupción de los envíos de Pfizer apenas 90 mil médicos han recibido las dos dosis que se requieren para ofrecer una eficacia del 95 por ciento. Los demás continuarán con su esquema de vacunación a partir de este 22 de febrero.

Por su parte, son mínimas las inyecciones que se han aplicado en los trabajadores del sector privado que también están en contacto con personas contagiadas. Mientras que los de farmacias han sido ignorados por completo. A decir de la Secretaría de Salud (SSa), hasta que exista un padrón nacional con los nombres de todos los doctores de esta área se procederá.

La realidad es que el riesgo es el mismo para los médicos sin importar si son del campo público, privado o de farmacias. De hecho los consultorios generales suelen ser el primer punto de contacto cuando una persona sospecha que está infectada. Por lo tanto quienes los atienden deberían tener prioridad para ser vacunados de inmediato.