La higiene de los profesionales de la salud es esencial. En este sentido, las manos son las más importantes. Es mediante estas extremidades que se interactúa con los pacientes y se les presta apoyo. Durante estas interacciones, tanto médicos como personas corren el riesgo de contraer una infección. Por eso existen estrictas medidas para antes y después de una intervención.

Para los paramédicos, estas medidas de higiene no suelen ser tan importantes. Así lo afirma un estudio liderado por la Universidad de Dinamarca del Sur. En promedio, estos especialistas solo siguen las normas de limpieza en el 15 por ciento de las intervenciones. A la vez, en menos del 5 por ciento de las veces se tiene un correcto lavado de las manos antes de un procedimiento.

Higiene, a favor del paramédico

Estos hallazgos fueron publicados en el Emergency Medicine Journal. Heidi Vikke, autora líder del estudio, afirmó que se observaron a 77 paramédicos de Dinamarca, Australia, Finlandia y Suecia. En total, se observaron 240 horas de servicio en ambulancias. 87 pacientes fueron atendidos y se registraron mil 344 instancias que requerían una buena higiene de manos.

Las guías de cada país están muy apegadas a las emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo recomienda lavar las manos antes de entrar en contacto con el paciente y previo a realizar cualquier procedimiento. Asimismo, pide higiene después de una posible contaminación con fluidos y tras terminar todas las intervenciones.

Alrededor de 3 por ciento de los paramédicos observados tuvieron buena higiene de manos antes de entrar en contacto con los pacientes. Otro 2 por ciento se lavó correctamente antes del procedimiento. 8 por ciento siguió las medidas tras entrar en contacto con fluidos y otro 29 por ciento tras terminar la intervención. Al mismo tiempo, 99 por ciento de los especialistas se adhirió a las reglas sanitarias personales. También se registró una alta prevalencia en el uso de guantes.

Estos datos parecen sugerir que los paramédicos valoran más la higiene por su propia seguridad que por la de los pacientes. Vikke, por su parte, reafirma que los guantes también son un reto importante. Reafirmó que los doctores usaban el mismo par en varias intervenciones, por lo que aumentó el riesgo de transferir microbios por toda la ambulancia, equipo y personas. El equipo de investigadores sugirió diseñar nuevas estrategias para mejorar el apego sanitario.