Desde el pasado 24 de diciembre comenzó la aplicación de la vacuna contra la Covid-19 en nuestro país. Como se anunció desde un inicio, los primeros en recibir la inmunización serán los profesionales de la salud que se encuentran en la primera línea de batalla. Los que han arriesgado su integridad desde hace más de 10 meses para proteger a los pacientes son los que tienen derecho a contar con prioridad. No es un tema menor porque hasta la fecha han fallecido alrededor de dos mil médicos en nuestro país a causa de esta nueva enfermedad.

Como resultado, la Secretaría de Salud (SSa) señala que 614 mil 689 trabajadores sanitarios han recibido la primera dosis de la vacuna de Pfizer. Que es la única disponible en México. De ellos, 43 mil 455 ya completaron el esquema que consiste en la aplicación de dos inyecciones con una diferencia de 21 días. Mientras que ahora 29 entidades federativas cuentan con el 95 por ciento de inmunización en personal médico.

Ahora bien, existe una fuerte molestia porque las cifras proporcionadas por las autoridades resultan engañosas. Todo se origina porque sólo se contabiliza al personal médico que es considerado como trabajador y no a todos los que sí están en contacto con pacientes infectados.

MIP y pasantes no tienen prioridad para ser vacunados

A partir de lo anterior es que Médicos Internos de Pregrado (MIP) y pasantes de Medicina han levantado la voz. Elementos del Hospital Civil de Guadalajara señalaron que los jóvenes que a diario arriesgan su vida y han tenido que cambiar su rutina no han sido contemplados para tener prioridad y ser inmunizados.

Todo tiene su origen en una laguna legal en la que los MIP y pasantes no son considerados como trabajadores aunque desempeñan las labores de un doctor. Todos ellos se encargan de recibir y atender a los pacientes sospechosos o infectados que llegan al nosocomio. Por lo mismo, están en riesgo constante a contagiarse.

De acuerdo con lo publicado en Animal Político, varios jóvenes del nosocomio han abandonado sus hogares por temor a propagar la enfermedad entre sus familiares. Por lo tanto, desde hace meses han rentado departamentos y cuartos en los que permanecen aislados al salir del hospital. Eso implica un gasto adicional y además genera un impacto directo en su calidad de vida. Al estar preocupados y con altos niveles de estrés también disminuye su rendimiento general.

Hechos mortales que han ocurrido

Por otra parte, a raíz de esta segmentación ya se han presentado casos mortales en nuestro país. Uno de los más notorios fue el de Jorge Alejandro López Rivas, estudiante de Medicina de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala que realizaba su internado en el Hospital General de Ecatepec “Dr. José María Rodríguez” del Estado de México.

Aunque tenía un estilo de vida saludable, en diversas ocasiones fue obligado a atender a pacientes sin contar con las medidas suficientes de seguridad. Eso provocó que se infectara pero además se le obligó a continuar con sus guardias. Al final el joven falleció debido a complicaciones por la Covid-19.

Al final, no existe un consenso general acerca de la situación de los jóvenes que se encuentran a uno o dos años de ser médicos profesionales. En algunos hospitales sí se ha vacunado a los MIP y pasantes pero no en todos. Por eso es que ahora se exige a las autoridades ofrecer prioridad en la vacunación.