Muchas personas asocian el mes de septiembre con los sismos y terremotos debido a los hechos que han ocurrido durante las últimas décadas. Aunque no existe un sustento científico de la relación, el tema sirve para hablar de la mochila de emergencia. Se trata de un elemento básico que debe existir en cualquier hogar y lugar de trabajo.
En primera instancia, las situaciones de emergencia no se limitan a una fecha específica porque pueden ocurrir en cualquier momento y sin previo aviso. Un sismo, inundación, incendio, huracán, fuga de gas o cualquier otro fenómeno puede obligar a una persona o familia a abandonar temporalmente su vivienda o permanecer varias horas sin acceso a servicios básicos.
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¿Para qué funciona una mochila de emergencia?
Por mochila de emergencia se entiende al conjunto de suministros básicos que están reunidos dentro de una bolsa resistente, fácil de transportar y ubicada en un sitio accesible. Contar con una permite disponer de artículos esenciales para afrontar las primeras horas mientras se recibe ayuda o se restablecen las condiciones de seguridad en caso de una situación crítica.
¿Qué debe contener?
Su contenido puede variar dependiendo de las características de cada hogar y de la cantidad de personas que se desea proteger. Aunque de acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), una mochila de emergencia debe contener al menos 10 elementos esenciales.
- Linterna: es posible que con el movimiento del sismo se dañen las instalaciones de luz por eso es importante contar con una linterna con pilas.
- Radio sin internet, TV ni redes de telefonía: este aparato nos permitirá mantenernos informados, acompañados y atentos a cualquier alerta así como a recomendaciones que difundan las autoridades
- Agua: utiliza botellas de agua envasada, de preferencia sin gas.
- Alimentos no perecederos: La comida enlatada siempre es una buena opción. Escoge alimentos livianos, de tamaño personal, fácil de abrir y que aporten energía.
- Ropa abrigadora: cobija, ropa, impermeable y zapatos extras para cambiarse por si se mojan.
- Encendedor o cerillos.
- Silbato: generalmente es para solicitar ayuda en caso de quedar atrapado.
- Fotocopia de todos tus documentos importantes o guardados en un USB.
- Copia de las llaves de tu casa: puede que con las prisas y los nervios al salir de tu casa pierdas las llaves por eso te recomendamos contar con una copia.
- Medicinas o latas de leche: Si en una familia hay bebés, personas con un tratamiento médico o personas adultas mayores, deben incluirse algunos productos específicos como biberones, papillas, medicinas, latas de leche y pañales.
También es recomendable incluir una lista de teléfonos de emergencia y contactos familiares, así como información sobre alergias, enfermedades relevantes o medicamentos que utilicen los integrantes del hogar.
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¿Por qué se debe contar siempre con una?
La principal utilidad de la mochila de emergencia es reducir la vulnerabilidad durante las primeras horas de una situación de riesgo. Después de un desastre, los servicios de agua, electricidad, telefonía, transporte o comercio pueden presentar interrupciones, por lo que disponer de suministros básicos puede facilitar la respuesta inmediata.
Al mismo tiempo, es importante recordar que una mochila no sustituye un plan familiar de protección civil. Es importante conocer las rutas de evacuación, identificar zonas seguras, establecer un punto de reunión y saber cómo actuar ante diferentes tipos de emergencias. También conviene revisar periódicamente el contenido de la mochila para reemplazar alimentos, agua, baterías o medicamentos que hayan caducado.
Y finalmente, una mochila de emergencia siempre debe mantenerse en un lugar conocido, accesible y de fácil salida, evitando esconderla en espacios donde pueda resultar difícil recuperarla durante una situación crítica.
