Como parte de los servicios de salud durante la pandemia por Covid-19, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) mantiene ha mantenido activa la Cirugía Robótica en el Centro Médico Nacional (CMN) “20 de Noviembre”. Siempre ha sido bajo estrictos protocolos de bioseguridad para atender principalmente a pacientes con padecimientos oncológicos y otros en los que se han reducido riesgos y complicaciones.

El Director General del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez Pineda, destacó que desde 2020 a la fecha, en el hospital insignia del Instituto, 84 pacientes se beneficiaron con intervenciones quirúrgicas de alta especialidad utilizando los robots Da Vinci Si y Da Vinci Xi, de tercera y cuarta generación en esta rama de tecnología médica.

“El Servicio de Cirugía Robótica del CMN “20 de Noviembre” es actualmente el más experimentado y productivo del país con mil 354 pacientes intervenidos exitosamente. En 2019, alcanzó su pico histórico más alto de procedimientos a los derechohabientes con 537 cirugías a través de robots”.

Por su parte, el Director del nosocomio, Alfredo Merino Rajme, explicó que durante la pandemia se mantuvieron los procedimientos con los dos equipos de cirugía robótica y los médicos altamente capacitados.

ISSSTE, especialista en cirugía robótica

Actualmente el CMN “20 de Noviembre” se ubica en el segundo lugar, después del Hospital Central Militar, entre las unidades médicas públicas que realizan la cirugía robótica. Mientras que se encuentra en el sexto lugar nacional de 17 centros públicos y privados que ofrecen este servicio.

La cirugía robótica se aplica para tratar padecimientos oncológicos de ginecología histerectomía total maligna; urología, especialmente en el tratamiento de cáncer de próstata; y gastroenterología, por ejemplo la gastrectomía, que es la remoción parcial o total del estómago en tratamiento de cáncer gástrico.

Operaciones realizadas

En tanto que durante 2020 y pese a la pandemia se realizaron varios procedimientos de cirugía pediátrica y general con condiciones complejas como apendicetomías, pancreatectomías, colecistectomías, nefrectomía y prostatectomía. Además de tratamientos de hernia de tipo inguinal y diafragmática, así como cirugía bariátrica para tratar pacientes con obesidad mórbida y llevarlos al control de enfermedades metabólicas y eliminar riesgo de daño sistémico.

Entre los múltiples beneficios de la aplicación de la cirugía robótica que aportan el Da Vinci Si y el Da Vinci Xi destaca una mayor precisión. Ambos cuentan con una cámara que permite navegar dentro del interior del cuerpo de los pacientes con sistema de visión en 3D y de alta definición. Esto le brinda al cirujano una imagen nítida del área quirúrgica con una ampliación 10 veces más de lo que ve el ojo humano.

Desde una consola de mando, el cirujano controla instrumentos diminutos que reproducen el movimiento de la mano humana pero con un rango de articulación mayor, lo que permite intervenir estructuras anatómicas profundas y complejas.

Los robots quirúrgicos están equipados con tecnología de filtración de temblores, lo que ayuda al cirujano a mover cada instrumento con una alta destreza y precisión, así como realizar procedimientos con mayor seguridad para los pacientes.

Estas intervenciones se hacen a través de pequeñas incisiones de entre 5 y 12 milímetros por los que se introduce la cámara, el instrumental y el endoscopio, mismos que se conectan a los brazos robóticos de cada equipo, que el cirujano controla desde la consola de mando, lo cual permite reducir hasta 90 por ciento el dolor en los pacientes en comparación con cirugías abiertas; a la vez que representa un menor riesgo de complicaciones como sangrado.