La farmacéutica suiza Novartis firmó una alianza estratégica con la surcoreana Alteogen con el que busca transformar la administración de medicamentos. La licencia podría alcanzar un valor de hasta 3,223 millones de dólares, además de regalías sobre las ventas netas de los productos que eventualmente lleguen al mercado.
En la industria de la salud, el camino que recorre una molécula desde su descubrimiento en un laboratorio hasta su aplicación en un paciente es largo, complejo y de alto riesgo. Ninguna compañía, por más grande o consolidada que sea, posee el monopolio del conocimiento, la infraestructura o la capacidad financiera necesaria para resolver todos los desafíos médicos actuales. Por eso son tan valiosos los convenios entre farmacéuticas.
¿En qué consiste la alianza entre Novartis y Alteogen?
Gracias a esta alianza Novartis podrá utilizar la tecnología ALT-B4 creada por Alteogen para desarrollar formulaciones subcutáneas de múltiples medicamentos. El objetivo es transformar terapias que actualmente requieren infusión intravenosa en opciones de administración potencialmente más rápidas y convenientes.
En este punto es importante hacer una aclaración. No se trata de una compra total o parcial entre farmacéuticas. Es una alianza con la que Novartis podrá utilizar la tecnología desarrollada por Alteogen para evaluar y desarrollar distintas alternativas de administración para medicamentos de su propia cartera.
¿Por qué podría revolucionar la administración de fármacos?
ALT-B4, cuyo nombre genérico es berahyaluronidase alfa, es una hialuronidasa humana recombinante diseñada para facilitar la administración subcutánea de medicamentos biológicos que tradicionalmente se administran mediante infusión intravenosa.
La tecnología funciona mediante la degradación temporal del ácido hialurónico presente en la matriz extracelular. Al modificar de manera transitoria este componente del tejido subcutáneo, ALT-B4 facilita la dispersión y absorción del medicamento administrado conjuntamente.
La importancia de esta tecnología radica en que podría permitir que determinados medicamentos biológicos pasen de una administración intravenosa a una inyección subcutánea, una vía que puede resultar más rápida y conveniente para determinados pacientes.
El cambio podría tener consecuencias importantes en la experiencia de tratamiento, particularmente en terapias que actualmente requieren acudir a centros hospitalarios o unidades especializadas para recibir una infusión.
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Otros beneficios que podría obtener Novartis
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es que no está limitado a un solo medicamento. Novartis obtiene múltiples opciones para desarrollar formulaciones subcutáneas de varios productos de su cartera utilizando ALT-B4; sin embargo, las compañías no han revelado públicamente cuáles serán todos los medicamentos que podrían incorporarse a estos programas.
Esta característica convierte a la operación en una apuesta por una plataforma tecnológica, más que por un producto individual. Para Novartis, esto significa que podrá evaluar la posibilidad de utilizar la tecnología en diferentes moléculas y áreas terapéuticas, mientras que Alteogen obtiene la oportunidad de ampliar el uso de ALT-B4 dentro de una de las principales farmacéuticas del mundo.
Una tendencia creciente en la industria farmacéutica
La alianza entre Novartis y Alteogen se produce en un contexto en el que las grandes farmacéuticas buscan nuevas maneras de mejorar la administración de medicamentos biológicos.
Durante los últimos años, la industria ha incrementado el interés por las formulaciones subcutáneas debido a que pueden ofrecer mayor comodidad y flexibilidad frente a determinadas terapias intravenosas.
Para las compañías farmacéuticas, modificar la vía de administración de un producto puede convertirse en una estrategia para diferenciar tratamientos, mejorar la experiencia del paciente y desarrollar nuevas versiones de medicamentos existentes.
