Investigadores de Mayo Clinic, en colaboración con el Terasaki Institute for Biomedical Innovation, han desarrollado un sistema de monitorización en tiempo real diseñado para proporcionar a los equipos de trasplantes una visión más completa del estado de un hígado de donante durante la perfusión por máquina.
Publicado en Nature Communications, el estudio representa un importante paso hacia una evaluación más precisa del hígado de donantes, sentando las bases para futuros avances en la preservación de órganos y el trasplante.
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Un cambio radical para los trasplantes de hígado
Durante la perfusión por máquina, un hígado de donante se conecta a un dispositivo que hace circular un fluido rico en oxígeno a través del órgano mientras permanece fuera del cuerpo.
“La perfusión por máquina está abriendo la puerta a un futuro en el que no solo evaluamos los órganos, sino que también los tratamos, incluso los mejoramos antes del trasplante. Pero para llegar a ese punto, primero necesitamos mejores formas de comprender cómo está funcionando un órgano en tiempo real. Eso es precisamente lo que esta tecnología está diseñada para ofrecer”, afirma Michelle Nguyen, M.D., cirujana de trasplantes de Mayo Clinic en Arizona y coautora para correspondencia del estudio.
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Diferencia con los métodos actuales
Los métodos de monitorización actuales se basan en la recogida manual de muestras de líquido del órgano cada 30 a 60 minutos, analizándolas mediante dispositivos de análisis en el punto de atención (point-of-care) o enviándolas a un laboratorio para su análisis.
Estas evaluaciones periódicas pueden pasar por alto cambios importantes que se producen entre una muestra y otra. Detectar de forma precoz cambios bioquímicos o signos de deterioro del estado del órgano permite a los médicos y perfusionistas intervenir antes de que se produzcan daños permanentes.
Para abordar este desafío, los investigadores desarrollaron una nueva plataforma inalámbrica de sensores que mide continuamente la glucosa, el lactato y el pH tanto en el líquido de perfusión como en la bilis; transmitiendo los resultados al equipo asistencial en tiempo real.
En el estudio, las mediciones del sensor mostraron una estrecha concordancia con las pruebas de laboratorio convencionales y, además, detectaron cambios bioquímicos transitorios entre los intervalos habituales de toma de muestras.
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Monitoreo del hígado antes de realizar trasplantes
Los hallazgos sugieren que la monitorización en tiempo real de la bilis, además del líquido de perfusión, puede aportar información valiosa sobre el estado del hígado donado que los métodos actuales podrían no ser capaces de detectar.
“Cada órgano donado es increíblemente valioso. Al proporcionar a los equipos de trasplante una comprensión más clara del estado de un órgano, estamos trabajando para lograr un futuro en el que más hígados donados puedan llegar de forma segura a los pacientes que más los necesitan”.
Los investigadores señalan que serán necesarios estudios de mayor envergadura para seguir evaluando la tecnología y su potencial para mejorar la evaluación de los órganos de donante.
De cara al futuro, el equipo está trabajando para ampliar la plataforma de sensores con el fin de incorporar marcadores adicionales del estado del órgano, creando un panel de evaluación más completo. Los investigadores también tienen previsto adaptar la tecnología a otros órganos, entre ellos el riñón, el corazón y el pulmón.
