La situación en torno a la pandemia en nuestro país se encuentra en un momento complicado. Por una parte, durante las últimas semanas ha existido un relativo control de la emergencia sanitaria. La cifra de nuevos casos diarios de Covid-19 ha disminuido de forma considerable e inclusive se ha obtenido el menor número de fallecimientos de los últimos meses. Aunque también existen 10 entidades en donde existe un repunte que amenaza con causar una tercera ola que sería fatal para el sistema de salud y todo el personal médico.

En ese sentido, los dos brotes anteriores se generaron después de períodos vacacionales donde hubo una relajación en las medidas de higiene. El primero ocurrió a mediados del año pasado y el segundo a comienzos de este 2021. Por lo tanto se estima que ahora podría ocurrir un fenómeno similar derivado de los días de asueto por Semana Santa.

Ahora bien, sin importar el panorama a futuro, la segunda ola de Covid-19 en México fue todavía más peligrosa y mortal que la primera. Con base en la Organización Panamericana de la Salud (OPS) hubo un aumento del 77 por ciento en el número de muertes entre el personal médico en nuestro país.

De acuerdo con los registros oficiales, durante la primera ola de casos hubo mil 426 trabajadores de la salud mexicanos que fallecieron por Covid-19. Mientras que para el segundo brote se registró un acumulado de dos mil 529 decesos.

Ser médico en México es una actividad de alto riesgo

A partir de lo anterior, hasta la primera quincena de abril se contabilizan tres mil 534 trabajadores de la salud fallecidos por esta nueva enfermedad. Con esta cifra México se mantiene en primer lugar de la región con respecto a las víctimas dentro del gremio de la salud. De hecho la propia OPS cataloga a nuestro país como el más mortal para ejercer la profesión en estos momentos.

Por otra parte, una manera clara y frontal para evitar más situaciones trágicas de este tipo sería mediante al apoyo a todos los trabajadores de la salud. Al inicio de la pandemia fueron constantes los reclamos en torno a la falta de Equipos Personales de Protección (EPP) en los hospitales. Pese a las carencias los médicos y enfermeras tuvieron que continuar con sus labores aunque eso implicara exponer su propia integridad.

Médicos desprotegidos y sin vacuna

Mientras que ahora el reclamo es entorno a la falta de vacunación a médicos privados. Pese a las quejas el gobierno federal ha mantenido su postura que afirma que no son prioridad en estos momentos. Inclusive el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que todos los elementos de este sector se deben esperar hasta cumplir con el requisito de edad para recibir el biológico.

Por tal motivo, de mantenerse la negativa a ofrecer la inmunización al personal médico y la posible llegada de una tercera ola de Covid-19 sería una combinación mortal. Lo que más se teme es que la cifra de fallecimientos entre los trabajadores de la salud se mantenga en aumento y al final eso sí podría causar un colapso del sistema sanitario.