Los efectos provocados por la pandemia son bastante severos y van más allá de la salud. A raíz de la primera ola de contagios el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estimó que se perdieron más de un millón de empleos formales. Eso ha generado un profundo daño en familias de todo el país que ahora enfrentan una severa crisis. Inclusive se ha indicado que desde la Segunda Guerra Mundial no se vivía una situación similar. Por eso es necesario ofrecer alternativas tanto para la población en general como para los médicos.

En ese sentido, la senadora Gina Andrea Cruz Blackledge propuso reformar la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR). El objetivo es establecer una tasa de deducción del 100 por ciento para su pago en gastos personales derivados de análisis, estudios clínicos, compra o alquiler de aparatos y medicamentos.

La legisladora señaló que ante el devastador efecto de la pandemia hoy México es una de las naciones que menos recursos presupuestales ha destinado para apoyar subsidiariamente a familias y empresas. Agregó que las asignaciones que se han hecho no superan el uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

¿En qué consiste la propuesta?

Explicó que la Ley del ISR prevé la deducibilidad para cierto tipo de gastos médicos, pero no comprende lo que son gastos asociados a la emergencia sanitaria como medicamentos, cubrebocas, tanques de oxígeno, gel antibacterial y otros insumos cuyo costo es absorbido al 100 por ciento por los particulares.

Además propuso deducir al cien por ciento los pagos por honorarios médicos, dentales y por servicios profesionales en materia de psicología y nutrición prestados por personas con título profesional legalmente expedido y registrado por las autoridades educativas competentes.

También se incluyen los gastos hospitalarios por análisis, estudios clínicos, compra o alquiler de aparatos y medicamentos efectuados por el contribuyente para sí, para su cónyuge o para la persona con quien viva en concubinato y para sus ascendientes o descendientes en línea recta.

Por lo pronto, la iniciativa ya fue turnada a la Cámara de Diputados para su análisis y posterior veredicto. De aprobarse sería benéfica para las familias pero también para los médicos. En algunos casos han visto una reducción en su número de pacientes a raíz de la pandemia. Aunque si se autoriza esta modificación ayudaría para motivar a las personas para que acudan a revisiones que hoy son tan importantes.