Los pólipos en el colon son pequeñas masas o crecimientos anómalos que se forman en el revestimiento interno del intestino grueso. Aunque la mayoría de estas formaciones son benignas e inofensivas, en otras ocasiones pueden derivar en problemas graves como cáncer colorrectal. Por lo mismo, nunca se debe ignorar o menospreciar su aparición.
Se originan cuando el proceso natural de regeneración celular del revestimiento intestinal pierde su regulación normal. Las células viejas, en lugar de desprenderse y desaparecer, continúan multiplicándose y acumulándose hasta formar estas pequeñas masas.
“Que tengas un pólipo de colon no significa que tengas cáncer ni que vayas a desarrollarlo. Precisamente por eso se realiza una colonoscopia: para detectar y retirar los pólipos antes de que tengan la oportunidad de convertirse en un problema”, señala la Dra. Monisha Singh, oncóloga médica gastrointestinal del Hospital Houston Methodist.
Clasificación de los pólipos
- Sésiles: se observan como una protuberancia o elevación sobre el revestimiento intestinal
- Pediculados: parecen una pequeña bola de tejido sostenida por un tallo, similar a un hongo
- Deprimidos: pueden verse como una pequeña hendidura en el revestimiento intestinal
Los médicos clasifican los pólipos como neoplásicos o no neoplásicos. Los primeros, como adenomas y pólipos serrados sésiles y tradicionales, pueden convertirse en cáncer. Mientras que los segundos, como hiperplásicos, hamartomatosos e inflamatorios, no tienen potencial cancerígeno.
Síntomas que generan los pólipos
La mayoría de los pólipos de colon no causan síntomas. Cuando sí los provocan, los más frecuentes son los siguientes.
- Cambios en los hábitos intestinales: puede tratarse de estreñimiento o diarrea que dura más de una semana
- Dolor: un pólipo grande puede bloquear el intestino y provocar cólicos abdominales
- Sangre en las heces: puede aparecer como vetas rojas o hacer que las heces se vean negras
Cuando una persona presenta síntomas, es probable que el pólipo ya se haya convertido en cáncer. Por eso es tan importante realizarse estudios de detección de manera periódica. Si presentas este tipo de síntomas, agenda una consulta médica.
¿De qué forma los pólipos de colon pueden volverse cancerosos?
Los pólipos comienzan a desarrollarse cuando las células empiezan a dividirse más de lo normal. Cuando las células se multiplican rápidamente, se crea un entorno propicio para que aparezcan mutaciones, incluidas aquellas relacionadas con el cáncer.
“El tejido normal del colon no se transforma en cáncer invasivo de un día para otro. El cáncer puede tardar alrededor de 10 años en desarrollarse. Por eso se recomienda realizar una colonoscopia de rutina cada 10 años en personas con riesgo promedio de cáncer colorrectal”, explica la Dra. Singh.
La probabilidad de que un pólipo de colon se vuelva canceroso es de aproximadamente entre 8% y 10% en un periodo de 10 años. Ese riesgo aumenta hasta 24% después de 20 años.
No todos los pólipos se convertirán en cáncer. Y tampoco todos los que tienen potencial cancerígeno llegarán a desarrollarlo; sin embargo, todos se consideran “precancerosos” y deben tomarse en serio.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar pólipos de colon o cáncer colorrectal?
Los pólipos de colon son comunes. Aproximadamente el 20% de los adultos los presentan, y la cifra aumenta hasta el 40% en personas mayores de 50 años. Cualquier persona puede desarrollarlos, aunque el riesgo aumenta con la edad. Por eso se recomienda comenzar las pruebas de detección de cáncer colorrectal a partir de los 45 años.
La mayoría de los pólipos de colon son esporádicos, lo que significa que aparecen de manera aleatoria debido a mutaciones genéticas; sin embargo, algunas mutaciones pueden heredarse y aumentar el riesgo de desarrollar pólipos. Entre los trastornos genéticos asociados se encuentran el síndrome de Lynch y la poliposis adenomatosa familiar.
¿Cómo prevenir y detectar los pólipos de colon?
No existe una manera de prevenir todos los pólipos de colon. Pero sí hay medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo.
- Consumir alimentos integrales y menos grasas de origen animal.
- Hacer ejercicio de forma regular.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- No fumar.
La mejor manera de detectar pólipos de colon es mediante colonoscopias regulares. Durante este procedimiento, que se realiza bajo sedación y dura menos de una hora, el especialista introduce en el colon un tubo largo y flexible con luz y cámara en la punta. Antes del estudio, es necesario vaciar completamente el intestino mediante una solución laxante suave.
