Ha transcurrido poco más de un año desde la confirmación de los primeros casos de Covid-19 y a la fecha son muy pocos los países que han logrado controlar la situación. En la mayoría del planeta persiste una situación complicada por el creciente aumento de contagios y decesos. Inclusive en algunas naciones ya ha ocurrido un colapso del sistema hospitalario porque no quedan camas disponibles para recibir pacientes. La constante es que el personal médico se encuentra cansado y fastidiado por tanto trabajo incesante sin que realmente existan mejoras.

Desde entonces, como normalmente ocurre con los virus, el SARS-CoV-2 ha sufrido de mutaciones. Es algo natural y que no debería causar extrañeza. El problema es que algunas de las nuevas variantes han mostrado ser más peligrosas.

Dentro de las mutaciones de reciente aparición existe una que ha provocado preocupación. Se trata de la E484K, detectada por primera ocasión en septiembre del año pasado en el Reino Unido. Inclusive se ha señalado que es una de las responsables de la grave crisis por la que atraviesa la isla en la actualidad. El gobierno británico recién decretó el tercer confinamiento por el grave aumento de contagios.

Más contagiosa pero también más mortal

Aunque al principio se dijo que la cepa inglesa era más infecciosa que las demás pero no más mortal. De tal forma, se transmite con mayor facilidad pero no aumenta el riesgo a fallecer en los pacientes. Pero ahora eso podría no ser del todo cierto porque por primera ocasión se ha reconocido que sí tiene relación con provocar más muertes.

Con base en lo recién publicado por El País, los nuevos hallazgos han determinado que la cepa inglesa es hasta 30 por ciento más mortal. Lo que se indica es que antes de que surgiera esta mutación, de cada mil personas infectadas de la tercera edad había 10 decesos. En cambio durante los últimos meses el riesgo es de 13 fallecimientos en las mismas circunstancias.

Por lo anterior, esta variante no sólo provocaría más contagios sino también más muertes. Como sustento se puede apreciar la situación que hoy vive tanto el Reino Unido como otras naciones europeas como España, Francia, Italia y Dinamarca en donde también se han detectado casos.

¿Afectará el desarrollo de las vacunas?

Mientras que uno de los aspectos más preocupantes es si esta variante podría afectar el desarrollo de las vacunas. En específico, se ha cuestionado si las actuales inmunizaciones tendrían el mismo resultado con la mutación E484K.

Por lo pronto, de manera oficial sólo se ha confirmado un caso de la cepa inglesa en nuestro país. El afectado fue un hombre de 56 años que llegó a Tamaulipas procedente del Reino Unido. Aunque un par de días después de ser internado y confirmarse la mutación falleció.