¿Porque el contacto físico es importante para la salud?

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El contacto físico para los seres humanos, se ha convertido en una terapia muy valioso para enfrentar procesos psicológicos y emocionales, pero también, para paliar enfermedades o la recuperación de ellas. Y, a pesar de que en estos momentos el distanciamiento social es una norma para evitar contagiarse de un virus que aqueja a toda la humanidad por igual, es inevitable reconocer que al tocar y ser tocados, la piel como extensión del sistema nervioso, envía información al cerebro, realizando un proceso fisiológico de activación hormonal que produce un estado de placer, calma y tranquilidad.

Un toque amistoso hace que conectemos con el otro

Los receptores sensoriales de la piel, son los encargados de trasformar los estímulos del exterior en información que el cerebro interpreta. De esta manera, el ser humano percibe el dolor, la temperatura, el contorno, las dimensiones, la humedad y el peligro. Así mismo, un pequeño toque de otra persona nos puede hacer cambiar de opinión o un abrazo puede convertirse en la medicina que necesita nuestra alma para reconfortarse en situaciones de estrés o perdida.

Desde el vientre, el feto necesita estímulos táctiles a través de la piel de la madre, que hacen que él bebe se desarrolle en forma saludable, sintiéndose amado y deseado.  Además, desde temprana edad la boca, las yemas de los dedos, las palmas de las manos y las plantas de los pies, desarrollan una alta sensibilidad, que al contacto físico favorecen el sistema nervioso central, estimulan la creatividad y activa la zona córtex cerebral, permitiendo que se conviertan en adultos sanos, llenos de bienestar y felicidad. (Quinn, Chandler, & Moraska)

Abrazarse o tomarse de la mano, ayuda a mejorar la salud tanto física como mental. Debido a que disminuye la producción de cortisol, pero a la vez aumenta la secreción de oxitoxina, serotonina, dopamina y endorfinas.  Disminuyendo el estrés, aumentando la sensación de bienestar y fortaleciendo el sistema inmunológico. Lo que permite que se minimice el riesgo de desarrollar problemas con la presión arterial, cardiopatías y trastornos en el estado de ánimo, como depresión y ansiedad. (Coan, Schaefer, & Davinson, 2006)

El contacto físico, refuerza los sentimientos que se dan a conocer por medio del lenguaje. Sin embargo, cuando tocamos o permitimos que nos toquen, podemos establecer una comunicación sin hablar, donde un gran número de emociones como el agradecimiento, enfado, resentimiento, simpatía, miedo, tristeza o alegría, salen a flote. De igual manera, las experiencias táctiles cobran gran importancia en la vida del ser humano, porque los receptores somatosensoriales nos indican el punto exacto en el cual acaba nuestro cuerpo e inicia el entorno  (American psychological association, 2009)

Los abrazos, caricias y besos, en algunas culturas son mal vistos. Sin embargo, sencillos gestos incorporados a la cotidianidad que incluyan pequeños toques pueden contribuir a conservar un buen estado físico y mental. Aunque sentir el abrazo de un ser querido es realmente gratificante, ya que, el contacto físico nos ayuda a sentirnos bien, desarrollar una mejor comunicación, relajarnos, disminuir el riesgo de enfermedades, aumentar la simpatía por los demás y manejar las situaciones adversas, con mayor serenidad y tranquilidad.