Por el trabajo que realizan a diario, los trabajadores de la salud fueron elegidos como los primeros en recibir la vacuna contra la Covid-19 en México. Es la misma decisión que se ha tomado en el resto del mundo y se trata de un reconocimiento justo por la función que llevan a cabo a diario. Desde hace más de 10 meses han tenido un cambio radical en sus jornadas laborales al tener que extenderlas, lo que implica abandonar a sus propias familias.

Por su parte, no se puede ignorar que el personal médico enfrenta un fuerte riesgo debido al contacto constante con infectados. Tan sólo en México se estima que 16 de cada 100 casos positivos ha ocurrido en profesionales de la salud. Mientras que en el rubro referente a los decesos también ha sucedido una situación similar. En nuestro país ya son más de dos mil los médicos que han fallecido por esta enfermedad.

Inicia la vacunación masiva en México

Ante este panorama, desde el pasado 24 de diciembre se aplicaron las primeras dosis de la vacuna desarrollada por Pfizer. Hasta el momento es la única aprobada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) que se encuentra disponible. También se encuentra autorizada la de AstraZeneca/Oxford pero los primeros cargamentos podrían tardar más de un mes en llegar. En tanto que la rusa Sputnik V podría recibir la autorización para el uso de emergencia dentro de los próximos días.

A su vez, uno de los inconvenientes de las primeras jornadas de vacunación es que se contó con una cantidad limitada de dosis para ser aplicadas. Fue a partir de este 13 de enero que comenzó la campaña masiva para su administración en el personal que se encuentra en la primera línea de batalla.

Molestias más frecuentes que se han presentado

Ahora bien, aunque la gran mayoría de las personas que han recibido la vacuna no han mostrado molestias, existe un pequeño porcentaje que sí ha tenido problemas. De acuerdo con la Secretaría de Salud (SSa), se han reportado 360 casos de reacciones adversas leves. Para evitar consecuencias que lamentar, el protocolo establece que todas las personas deben esperar 30 minutos en el área de aplicación para ser atendidas por cualquier imprevisto. Aunque con base en lo recabado, lo más común que suelen desarrollar es lo siguiente:

  • Astenia.
  • Dolor.
  • Dificultad para respirar.
  • Diarrea.
  • Taquicardia.
  • Tos.
  • Dolor muscular.
  • Dolor de articulaciones.
  • Náuseas.

Aunque dentro de los casos señalados también existe el registro de 12 que han sido catalogados como Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación e Inmunización (Esavi). Todos han sido analizados y nueve ya fueron descartados pero todavía quedan tres situaciones graves que se mantienen en revisión.

Por lo pronto, de momento la máxima aspiración es continuar con la aplicación masiva de la vacuna para combatir esta nueva enfermedad. Se espera que se repita lo mismo ocurrido en Israel donde después de inmunizar a más del 20 por ciento de la población disminuyeron en un 50 por ciento los contagios.